Creo que sigo amando y odiando la U, y es tan difícil y me hace querer morir porque los profes son sádicos y los niños lindos abundan. Odio la U, odio las preocupaciones y sentirme inútil y tonta por esta jerarquización imbécil que se dio en la primera entrega de notas semi oficiales, en las que no me ha ido precisamente bien, me considero bajo el promedio y generalmente quiero tirarme al piso y llorar y dejar todo y nunca volver porque la universidad es malvada y difícil y me vuelve potencial suicida u oportunista homicida, y quién sabe. Pero amo la U, me gusta el ambiente y la gente, y creo que es sorprendente amar a la gente, pero lo que representa la apertura social y la diversidad cultural y la juventud y ahhh hueás y más hueás y minos ricos y gente bacán y carretes supercool... Y a la hora de poner las cosas en perspectiva, pensar en la gente linda y los amigos que he hecho, lo aprendido y la experiencia, sumado a que tengo la beca, no quiero- ni al menos, por este mes- dejar la carrera. Quiero seguir motivada aunque me vaya mal cada vez que lo intente, quiero seguir intentando y terminar este puto camino -que quizás dure un año, no sé, no sé --- guión abierto...
Hoy Jueves 11 de Marzo fue la primera marcha convocada por la CONFECH, asistí, asistimos como sección, como carrera, como escuela; recorrimos Conce, conocí el amor una y otra vez, reviví esa sensación espectacular del bullicio "popular" -no me gusta mucho esa palabra-. Esa humareda oleada marihuanera, esos gritos fieros y los puños en alto, los pacos culiaos corriendo y sus carros, zorrillo, guanaco y cuncuna, nosotros corriendo y riendo y jugando a la revolución y la igualdad arrancando de las lacrimógenas y mirando la barricada frente a la Perú... Estas cosas me gustan, cosas que quiero, cosas que no quiero, cosas que me asustan, cosas que quiero vivir, vivir, ¡vivir!.
¡Cómo no te voy a querer, si mi corazón es grande yo soy un borracho de la UBB!