lunes, 22 de diciembre de 2014

yo no creo que vaya a funcionar.

No creo que funcione conmigo. Pienso en "¿dónde te imaginas en dos años, en cinco, en diez?" y me veo aquí: mismos dedos con las uñas que me he dedicado a morder por quince años sino más, los mismos ojos que miran a la pantalla con cansancio, quizás gafas sobre mi nariz, las mismas ideas sin acabar jamás plasmadas en hoja y el mismo dolor detrás de la lengua cuando me pongo triste por ninguna razón.

No creo que funcione contigo. Pienso en "¿qué estás haciendo?" y tú dices nada cuando estás en otra ciudad en medio de la noche coreando gritos con un millón de extraños. Pienso que te imaginas en dos años fuera de tu casa, viviendo solo, en cinco o diez has encontrado el amor más veces que yo y te has comprado un perro y has fumado tanta hierba que tu voz ya no es la misma de hace diez años. 

No creo que funcione con nosotros, porque tú tratas con demasiada fuerza y a mí me interesa intentar que las cosas no funcionen, porque tú necesitas dejar un sitio y yo no pertenezco en ninguno, porque quieres ir a donde hace calor y yo odio el verano, porque conoces todos los lugares demasiado bien y yo aun me pierdo en mi ciudad natal, porque te gusta fumar y a mí me gusta beber, porque estoy aquí y tú allá, porque de noche digo te amo y no me crees, porque dices te amo y ya no te creo. 





lunes, 8 de diciembre de 2014

el amor aporrea

Te apodaría como el más abusivo de los hombres de mi vida, de todos los hombres malos que he conocido, que he amado, que he odiado, con los que he cruzado miradas, eres el peor de todos. Y creo firmemente que nos merecemos pues el dolor que me traes a mí lo recibes tú también. 

El amor aporrea, dicen acá, y yo creo que entiendes: te miro de lejos y el espacio entre nosotros siempre se agranda, me buscas de noche y la diferencia horaria hace que mi ánimo después de las doce sea horrible, te busco los fines de semana pero tú siempre tienes mejores planes que yo. Yo nunca puedo ser parte de los planes. 

Pasamos demasiado tiempo planeando, y todo sale mal, y tengo miedo de que ahora, tan cerca, todo vuelva a salir mal porque aunque me estoy esforzando todo es difícil si no imposible. Ojalá pasáramos menos tiempo planeando y más tiempo en silencio sabiendo que estás ahí, sin sostener el teléfono en la mano, mirándonos la cara. Odio los teléfonos y odio los aeropuertos y todo lo que me trae cerca de tí odio. Y es difícil pero lo elijo.

El amor no mata, dicen acá, pero aporrea. Y yo sé mejor que nadie. 

martes, 2 de diciembre de 2014

Carta abierta al hombre guapo de la facultad.

Han cachado Carta Abierta al Hombre de mi Vida? Donde la mina le escribe todos sus sentimientos bonitos a un hombre maravilloso al que aun no conoce? Ya, por ahí va la idea pero no mucho. Creo. No estoy segura porque en realidad nunca terminé de leer la cartita. 

Esta es mi carta abierta al hombre guapo de la facultad. Creo que debería contar cuál es el brillo de este hombre y cuál es la razón de esta carta. El brillo de este hombre es grande: hombre presidente del Centro de Alumnos de la facultad de Inglés, hombre que en todas sus fotos de facebook sale terriblemente feo pero en vida real es maravilloso, alto, morenito, de sonrisa bien armadita y con voz de esas que hacen cositas pasar en mi interior, cositas del tipo ojalá me hiciera clases de gramática sólo a mí y atracar en un escritorio, hombre con parada amplia que inspira respeto, hombre que se ofrece a hacer clases a sus compañeritos. La razón de esta cartita es el poco tiempo que queda de este hombre en la facultad, está en cuarto y (si le va bien) ya no va a ir a a la U diariamente, lo que significa que la recreación de mirarle la carita cuando viene y el poto cuando va, se acaba. Esto me entristece por dos razones: la vida universitaria no es tan emocionante todos los días y a cada rato, e hiperventilarme por razones tales como un hombre que me hace querer colgar los calzones en la punta del campanil, me hace feliz; la segunda razón es que la alegría bonita que aun me liga a la yo de sexto básico a la siga del Emo, se acaba también. Por eso, hombre del nombre inventado, en esta carta quiero darte las gracias. Gracias por estudiar en biblioteca, gracias por convocar asambleas, gracias por a veces usar esa boina culiá fea, gracias por los días que usas camisa, gracias por no manifestarte emparejado por lo menos en las dependencias universitarias, gracias por todos los momentos woop woop en los que mis calzones terminaron en el cubo cinco al verte pasar. 



Disclaimer: mi corazón no tiene dueño, lo que siento por el hombre guapo es solo calentura.

jueves, 27 de noviembre de 2014

recuerdos borrosos y falta de ideas

Escríbeme cartas, cómprame regalos, mándame más flores, piénsame en más canciones, recuérdame en más lugares; necesito los lugares, las canciones, los regalos, las palabras. Necesito todo lo que de tí me recuerde realidad. Apúrate, tómame de la mano. 
Siento que los círculos se cierran y la gente me olvida, no me entristece, mis palabras no se agotan y mi corazón no es un contenedor, mi corazón recibe y se hace grande; he ganado mucho. La gente cambia, yo sé, se adapta, se transforma en el entorno, me pone feliz que las amiguitas escriban porque me gusta mucho leer, me gusta esto porque me desenvuelvo y me escondo al mismo tiempo. Pasan tres días, mis canciones cábalas no sirven, en mi no cabeza no hay nada más que esto.

En la fiesta de disfraces fui feliz, con copete estoy feliz, con amigos soy feliz, estamos bailando y cantando y tomando y gritando pero necesito aire. Tengo suerte de que estamos donde la Vania porque ella me cuida, no sé por qué lo hace pero sé que lo hace, y yo lo hago también en tanto pueda hacerlo. Salgo por atrás, me estoy tambaleando, todo el alcohol del mundo hace que se me olvide mi propio nombre cuando quiero olvidar todos los demás, apoyo la espalda en la puerta y me dejo caer. Fue un error dejarme caer, subo las rodillas, escondo mi cara, apreto mi cabeza con las manos, tengo pena, tengo rabia, nada está funcionando, nadie lo entiende, a nadie le importa, no tengo el apoyo de nadie y tengo ganas de morirme porque nada puedo hacer jamás. La Vania me abraza, le digo que en la casa es todo difícil, a mis papás ya no les importa, se les olvidó, a nadie le importa, aparecen César y la Vale, aparece Sergio, no me acuerdo quién más aparece, no me acuerdo bien de mucho, me dicen que no me preocupe tanto y yo sé que sí, yo sé que algo entienden también. Me hacen feliz, su apoyo es mi fuerza porque hace tanto no lloraba así, y yo sé que soy curállorona, pero estoy desgarrada, todo me duele mucho y no sé qué hacer. No sé cuánto más les digo, siempre mido mis palabras porque no quiero explicar algo raro que nadie entienda, lo voy a explicar después, a ellos sobre todo, y quizás van a entender, ellos quizás entiendan.  

En mi cabeza no hay nada pero tu existencia y la falta de ella, la cuenta regresiva que me aterra, si el diecisiete voy a estar ahí o no para que me escribas cartas, me des regalos, me tomes de la mano.

jueves, 30 de octubre de 2014

el velorio de don Pedro.

Podría escribir con vulgaridad sobre cualquier tema, sobre cualquier experiencia podría ser hilarante, cualquier recuerdo podría poner en palabras para releer una y mil veces hasta superar.

Cuando todo es silencioso siempre lloro, lloro en las películas, en los libros, en las canciones, en mis propias palabras, la muerte no es mi fuerte y siempre lloro.

Tengo una amiga creyente, amiga dice: la fé está en uno, no en las veces que va a la iglesia ni en las veces que reza, Jesús -dice amiga- está en el corazón. 

Yo siempre he creído en Dios, porque de chica me dijeron cree en Dios, y nunca dejé de creer. No creo en la iglesia, y quizás tampoco en los santos ni en el espíritu, no sé si creo en rezar y tampoco sé si creo  en los milagros. Sé que si creo en la unión de la gente, y creo en los rituales y en la espiritualidad; me siento en silencio y recito de memoria los versos mientras me miro los pies, la gente se reúne al rededor de las flores a los pies del ataúd, ataúd que hace media hora estaba en el piso del living de la casa de mi tía, y yo sentada en el sillón mientras el muerto, tieso, yacía en su última cama. 

Mi mamá dice que los muertitos, aunque sufran, una vez que se han ido encuentran paz, y por eso sus caras siempre están tranquilas; le creo, no porque mi mamá lo sabe todo, pero porque mi abuela se suicidó cuando mi mamá tenía trece.

El hombre parado junto al féretro tallado a mano tiene en sus manos un libro y un rosario, mamá se ríe despacito, se le olvidó cómo rezar el rosario, en mi mente le digo varias veces: no importa, Jesús está en el corazón, eso le diría amiga y amiga sabe de estas cosas, y espero que no se olvide, porque de un tiempo a esta parte he pensado en casarme algún día, porque cuando llegue su día o el de cualquiera voy a estar rezando de memoria con los ojos llorosos, las manos apretadas y mirándome los pies, pensando que no puedo ser vulgar, pensando que creo en la unión, pensando que creo que la gente que muere va a un lugar mejor que cualquier otro.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Pienso en la Lala, desde que la Laura murió han pasado más de tres años, y aun cuando me acuerdo siempre lloro, pienso en su familia y pienso en sus amigos, pienso en cuando me acompañó en el hospital, pienso en todo lo que no pasó. Levanto los ojos, pestañeo rapidito, no quiero llorar; frente a mí está sentada la familia más cercana, los que vivieron con él y lo vieron morir después de almorzar y lavarse los dientes. 

Cuando terminan de rezar el rosario completo son más de las diez, tengo frío y tengo un nudo en la garganta, voy caminando de vuelta a la casa pensando en la vida, en la muerte, en la vulgaridad y la espiritualidad todo al mismo tiempo, pensando en la Laura y pensando en don Pedro, pensando en mis viejos y mis abuelos, pensando en Dios y pensando en el cielo.

martes, 28 de octubre de 2014

trío no

Nunca tuve problemas con las parejas, me gustan las parejas, o por lo menos no me molestan: me gusta rodearme de amor, no me hace sentir sola, me hace sentir feliz porque en el presente soy optimista la mayoría de las veces.

Estamos en el sillón, estás junto a mí, tu pensión es igual a todas las otras pensiones, estoy chata de andar en pensiones, si no es el Depa estoy incómoda y me quiero ir. 

Sacaste la hierba y te dije que no porque no te tengo confianza, subiste la música y no me gusta, tú y yo no somos pareja porque tú quieres a alguien y yo también, y ninguno de esos dos está en la pensión con nosotros. Pienso que he estado en demasiadas pensiones, pienso que no quiero hablar, que no quiero pensar, te doy un beso y tienes la boca seca, creo fragmentos y cierro los ojos, no te quiero ver, no te quiero pensar, no lo voy a hacer porque a mí no me importas; estoy pensando en cuando sea pareja: su casa es grande, su cama es grande, su baño es grande, su ducha es grande, su patio es grande, el sillón de abajo es grande y ahí lo quiero yo, en todas partes. Abro los ojos y no hay nada, no hay cama grande ni hay amor, estoy acostada al lado suyo pero no me importa, estoy pensando en él, siempre estoy pensando en él, no es la primera vez que pienso en él mientras me están culiando. Sonrío, tomas mi sonrisa como aprobación, "viene mi amigo" dices, "ya, ¿y?", te ríes: me molesta tu risa, me molesta tu cara, me molestan tus manos, me molestan tus uñas, me molesta tu pelo, me molesta tu cuerpo. Busco mi ropa, me amarro el pelo, no sé si sabes lo que pasó en el pasado o te sientes lo suficientemente optimista, no me importa, lo que pienses no me importa. Te miro, me miras, tus ojos no son los suyos, tus manos no son las suyas, y a mí no me gustas tú y tampoco me gustan los tríos. 

martes, 21 de octubre de 2014

de heridas y fantasmas.

No sé si lo había puesto aquí ya o no, pero la cabeza me da vueltas y el corazón me late fuerte, Halloween se acerca y él vuelve a aparecer.

2012



Hoy creí ver un fantasma.

Cerré los ojos, sacudí la cabeza: no tengo miedo, juro que no tengo miedo.
Me pregunto si tienes miedo, qué vas a pensar si algún día cruzamos miradas, ¿vas a pensar que todavía me amas? ¿vas a pensar que estoy diferente? Estoy diferente. ¿Estás diferente? ¿Fuiste alguna vez igual a lo que creí conocer? 
Hoy juré que vi un fantasma.
Y giré mi cabeza, y apreté la cara contra el vidrio del bus dejando el centro atrás. ¿Te acuerdas de caminar por ahí en la noche cuando nos íbamos a jugar todo el día? ¿Te acuerdas de la primera vez que me llevaste a tu casa, a conocer a tu madre, al bar, a conocer a tus amigos, a esa vereda en la que te inclinaste y dijiste que estabas enamorado de mí y querías que fuera tuya y habían pasado tres días desde que nos habíamos conocido? Y yo dije que no, que no, que no, lo dije por una semana entera, pero soy débil, supongo, y necesitaba el afecto. 
No estoy triste, y no lo siento, no fue mi intención, yo intenté no llorar pero fue nostálgico, han sido dos años desde la última vez que te vi y me tomaste de la mano y me dijiste que era hermosa y que podía hacer lo que quisiera y me llevaste a casa y me besaste en la puerta. Y aun sueño que me quedo contigo, y que miro tu techo y por la ventana de tu departamento en el tercer piso, y es nostálgico, y trágico, saber ahora que nunca supe en realidad.
No lo siento, no fue mi culpa volverme tan loca y dejarte así. Iba a volver, se suponía que yo iba a volver, pero te diste por vencido demasiado rápido, y no estoy enojada al respecto, supongo que yo también me hubiera dado por vencida. 
No me acuerdo de los nombres que nos decíamos el uno al otro, probablemente no recuerdo varias cosas que hiciste por mí, porque eso hago yo, me olvido de todo, los olvido y ellos me olvidan y me dejan ir. Y con todo esto encontré un consuelo enfermo en verte ahí, esperando en el mismo lugar donde te ví por primera vez, donde nunca puedo volver a caminar de nuevo, donde pensé para mí misma que eres tan hermoso y que no me importaba lo que nadie dijera, y nunca pensé que me mirarías a mí, y cuando por fin, después de meses lo hiciste y me ofreciste un cigarro y lo fumé ahí, cuando en ese tiempo nunca fumaba. Sigues siendo simple y estando solitario, desesperadamente intentando llenarte de todo lo que te hace falta, la misma cara firme y difícil, los mismos labios gruesos, los mismos ojos pequeños escondidos tras tus gafas, el mismo niño triste.
Y hoy, creí que vi un fantasma. Y un millón de pensamientos vinieron con ello: y me hizo lamentarlo, y me puso triste.


2014.



Me dicen tu nombre, y tu nombre significa tantas cosas: tu nombre que significó amor y se transformó en odio, tu amor que significó confianza y se transformó en miedo. Tu nombre resuena, porque lo recuerdo todo, todo antes de que todo se me olvidará, porque antes de mi muerte en vida estabas tú, no tú, nosotros: mi vida en tí; antes de vivir en hospitales caminábamos en la lluvia, nos mojábamos por completo, nos besábamos con furor, nos queríamos con rabia, dormíamos juntos y despertábamos revueltos, Concepción, a veces, trae recuerdos de tí, de mí y de todo nuestro reino, recuerdos que ya no quiero, recuerdos que intento evitar pero me llevan caminando los mismos pasos: la galería y el primer cigarro, la escalera y el primer beso, el parque y la primera vez que pecamos, tu departamento y la primera vez que lloramos. No vuelvo ahí, pasé el primer año mirando en dirección a tu ventana en el tercer piso, y el año siguiente lo pasé mirando en dirección contraria, cada fin de semana.

Podría decir que no te lo llevaste todo, que me quedé yo, podría decir que no te amé en serio, pero no soy así, porque si amo me olvido de mí, te entrego todo, me dejo morir; la única forma en la que sé querer y tú el único que la conoce y ahora quizás no la recuerda.
Mis brazos aun tiemblan, se secaron mis labios, tengo la piel de gallina: en esto te convertiste, en desconfianza, en palabras agrias, en miedo de amar, en miedo de todo, en miedo de nadie, y aunque estés tan lejos, tan enterrado, quizás con un poco de esfuerzo podrías encontrarme, y aunque lleve cuatro años planeando el encuentro (en que espero que me digas que tu vida es una mierda, que nada va bien, que se murió tu hermano, en que se murieron todos, que jamás lograste nada, que estás solo, y yo me alegro), no estoy lista, y rogaría a todas las fuerzas universales posibles jamás volver a toparme contigo, que tu hermano esté vivo, que estés feliz, quizás enamorado. 
Mi pecho es piedra, nada siente, me digo. Pero mi pecho es sólo piel, y las yagas donde toda mi piel tocaste no sanarían en mil años más. 



viernes, 17 de octubre de 2014

cuentos de amor que no pasaron III

No es que no te ame. Es el ruido que oí a los nueve y mi padre golpeó la puerta tan fuerte tras él que pude jurar a Dios que sacudió toda la casa. Son los siguientes tres años que pasé viendo a mi madre romperse los dientes en botellas de vodka; creo que dejó de respirar cuando él se fue, que parte de ella murió, creo que él se llevó su corazón junto a él cuando se fue. Su pecho está vacío, solo un lío destrozado de costillas rotas y pastillas para la depresión. 
No es que no te ame. Es la sangre en el fregadero, la noche en que pasé doce horas en la sala de emergencias esperando para saber que mi hermana estaba bien después de que el niño al que amaba le dijera que él no la quería más. Es el llanto y las luces fluorecentes, los zapatos blancos y la respiración temblorosa, la sangre. Tanta sangre. 
No es que no te ame. Es esa vez cuando tuve que quedarme despierta durante dos días con mi mejor amiga mientras lloraba, chillaba y vomitaba en mi habitación porque su novio se acostó con su ex; podría jurar que aun lleva las lágrimas marcadas en sus mejillas. Creo que cuando amas a alguien, en realidad nunca se acaba.
No es que no te ame. Es aquella vez que tuvimos un profesor sustituto en Inglés porque nuestra profesora estaba teniendo un divorcio y no lograba salir de la cama. Cuando volvió, sonreía, pero sus manos temblaban fuerte cuando sostenía su taza de café, podías ver cómo algo se había roto dentro de ella, y a veces, cuando las cosas se rompen no es posible arreglarlas. Nada vuelve a ser lo que era. Este año tuve las mejores calificaciones en Inglés. Creo que su cabeza estaba girando demasiado fuerte todo el tiempo como para leer alguno de mis ensayos. 
No es que no te ame, es que lo hago.

lunes, 13 de octubre de 2014

lunes

me acuesto en la pieza oscura, no hace frío ni calor, acá me gusta porque no ha sido infectada por nadie, el sol alumbra todo, la brisa entra suave, la vida es tierna y libre de malas intenciones. me siento libre de malas intenciones, no he pasado demasiado tiempo odiando, no he pasado tiempo en absoluto amando. no siento la necesidad de encontrar un lugar al que correr, aquí es suficientemente seguro, todo parece estar a cinco minutos, la gente se acerca y no me siento tan ansiosa. 
voy a decir que sí a caminar el domingo, voy a decir que sí a una película el lunes, voy a decir que sí a té los jueves, voy a decir que sí a la junta en tu casa aun cuando hayan más personas. quizás nos hagamos amigos.

sábado, 11 de octubre de 2014

culiar se conjuga con i

de las ventajas de culiar (en orden de importancia):

  • quema grasas 
  • limpia los poros 
  • arregla la piel
  • reduce estrés
  • te hace más feliz/rico

Después de repasar aquellos puntos de suma importancia intento pensar, ¿está mal culiar por compensar?, ¿es excesivo intentar enmendar una debilidad? Y como no me puedo responder me sigo auto cuestionando, y no caer en el sentimiento de culpa me hace sentir culpable.
En mi cabeza término vetado importante es infidelidad. Jurar: jamás, jamás, jamás le sería infiel a mi pareja. Y en este caso, ¿qué implica pareja? ¿qué implica infidelidad? ¿qué implica normalidad? y quizás más importante que todo lo demás: ¿qué implica el acto si nadie se entera? 
¿Lo mismo pasaría por la cabeza de hombre mientras se culiaba a otras tantas?, ¿compensar lo llamaría la otra mujer?
Infidelidad no significa nada cuando pareja significa mucho menos.

viernes, 3 de octubre de 2014

cambiarse de casa.

Tecleo y pienso: serpiente soy, cambiando de piel. 
Tecleo en teléfono y pienso, cuatro años de mi vida y en la pieza estoy sola, colchón en el suelo, mochila en una silla, quedan las cortinas, la lámpara y el atrapasueños. Borro lo tecleado, lo  escribo de nuevo, te confío lo todo, quizás demasiado; te digo: el único que ha estado acá por cuatro años eres tú. El pecho pesa con la verdad, ojalá no haberte dicho, ojalá decir valiente, todos los buenos recuerdos que guardan estas paredes me los llevo en la maleta. Pero no. No hay recuerdos buenos suficientes para llenar nada.
Tecleo en teléfono, me acuerdo de esa vez que pisé una uva, te has reído de mí por dos años. Literalmente.
Pienso, acá vino ése hombre a decir que ya nada era igual. Acá ya nada era igual y el hombre tenía razón, acá mamá se iba y yo lloraba de pánico, acá mamá volvía preocupada, acá mamá me llevaba al hospital, acá mamá me preguntaba qué pasó por mi cabecita, acá mamá perdía peso y no dormía, acá mamá me despertaba con seis pastillas, y esa no era la mitad de todas las del día. 
Tecleo en teléfono, en esta casa me hice chasquilla y me corté el pelo. Me dijiste que te gustaba el pelo largo, y yo sabía, sabía que no te gustaba mi corte de pelo. 
Tú dices que todo lo que ha pasado nos trajo hasta aquí, que he crecido, superado, que mire el presente, quién soy ahora; y pienso que sí, sí, sí, sí, tú tienes razón aunque no tengas razón cuando eres positivo. 

Me siento pesada y nostálgica, aunque nostálgica no es la palabra, creo. O quizás siento nostalgia por todas las cosas que no logré vivir aquí, por todos los malos momentos que estas paredes encierran. Estoy intentando mantenerme calmada, estoy intentando pensar que la pasajera levedad que representa la casa nueva obstruye la falta de pertenencia, y así me mantengo feliz. Pienso, mientras estés aquí, quizás voy a estar bien. Quizás las cosas vayan bien.

martes, 9 de septiembre de 2014

martes

Aunque no me quiero me dejo ser, digo que me amo porque no me importan mis propios consejos, no necesito amarme en primer lugar para amarte a tí, no necesito que sea real. Creo quererme lo suficiente para cuidarme y destruirme diariamente en maneras silenciosas: hacer sangrar las encías al cepillar los dientes, dejar que a mi cara la golpeé el viento y la tierra, miro las fotos de las cosas que quiero, que no tengo ni soy, me muerdo los dedos hasta que duele sostener las cosas, me dejo a mí misma acercarme a las personas, animo mi ansiedad, corro hasta que arden los pulmones. Pero prefiero vomitar todo el alcohol de noches anteriores, no me gusta fumar, dos litros de agua al día me son necesarios, las drogas duras me asustan, mis uñas no arañan mi piel.

Confiar en uno mismo no es un proceso ni un destino, supongo, perderse a uno mismo es necesario varias veces, no creo que haya tenido aun suficientes, pero no me pierdo en la gente, mis ojos contemplan el futuro y todo lo que importa es platónico.
Mi ansiedad recae en no poder cumplir mis metas ni promesas, mi ansiedad recae en cómo las cosas se desenvuelven en el entorno en el que vivo, se drena en la necesidad, se deja ver entre el espacio del tiempo que me queda y la ayuda a la que no puedo recurrir. 






viernes, 22 de agosto de 2014

este silencio contemplativo


Te estoy echando de menos desde lejos, por tí lo dí todo y lo haría quince veces más. Por tí mi cuerpo y alma, por tí comodidad y esperanza, a tí que me muestras cosas nuevas, yo te amo. A tí no puedo mentirte, no más de todo lo que me escondes con tu silencio frío y acciones turbias, decido todas las noches omitirlo todo, decido que tampoco te importa que lo haga. Somos felices aunque te olvidas de mí. Desesperadamente te prometo mi vida entera cada viernes, me cierro a las posibilidades porque eres seguridad. Te apoderas de mí, me gusta, aunque haya un mundo entre nosotros.

El tiempo pasa, mi realidad cambia, mi espacio y mi tiempo son otros; la miro: ella es marihuana, canciones pop y un perfume dulce que me gusta mucho. Se encuentra en los pliegues de mis ojos, se resbala entre mis mundos inseguros. Nos quisimos por un rato, pero querer me da mucho miedo, quiero tanto y no creo que la gente sepa cómo querer de la manera en que lo hago yo.

Nos miento. A tí te digo que fue una vez y que no significó nada, a ella le digo que no estoy preparada. No es una vez. No quiero ser de nadie, no es justo para mí. No es justo para mí pasar dos semanas diciéndole que necesita un tiempo para estar sola, un día ignorándola por completo, tres días diciendo que como amigas estamos mejor, esa noche buscando su cara borrosa y llevándola conmigo hasta el día siguiente. Le dije que la extrañaba y ella me creyó, y yo me creí, y al día siguiente le dije que no era verdad. Pero ella ya estaba arreglando las cosas con la persona que ama. Pienso que ahora tampoco es verdad, porque todos los días vuelvo y estoy contigo de la manera en que funciona el tú y yo, el amor seguro que está en la brecha de la inexistencia, mi amor perfecto, mi amor terrible. Me pregunto en momentos como éste si ella piensa en las mismas cosas, si ella piensa que no puede confiar en quien ama, que no puede amar correctamente, si piensa que yo soy ron puro, amargo y fome. Me afirmo a mí misma que tú estás haciendo cosas más importantes y más entretenidas. Y ella quizás también.

Pero cuando te ignoro la miro, y a veces pienso en cosas sin final. La miro de reojo cuando baja la cabeza, me río cuando busca mi apoyo, sé que me necesita, aunque sea por un rato, la toco con cuidado, la espero, me espera. Pienso invitarla a tomar, a fumar, decirle que la extraño y pedirle que se quede. Pienso pero no lo hago, porque casi la quiero (de maneras confusas de las que me voy a olvidar eventualmente), sé que está intentando hacer las cosas bien y no quiero boicotear su felicidad. Ojalá ella piense que yo también estoy feliz, ojalá a veces cuando me mira piense en canciones todavía.

domingo, 10 de agosto de 2014

el peor amor.

Me refriego los ojos, me duele el nudo que se sienta al fondo de mi garganta. No me importa, me repito mil veces cuando se trata de tí: no importa lo que yo quiera, no importa lo que me hace triste, no importa olvidar las ideas ideales, no importa que ignores, no importa. Me trago las lágrimas con los ojitos mojados, me limpio la nariz con la manga del polerón. No importa.
Para que seas feliz me olvidaría de mí misma, para tu comodidad te daría mi cuerpo, para tu calor me prendería fuego.
Me despierto, zapatillas, salgo, corro lejos, vuelvo. Me meto a la ducha y lloro. Estoy sola, estás lejos. Esperé hasta la tarde, no quería despertarte, esperé dos años, no quería molestarte. Me recuerdo a mí misma una relación abusiva del pasado. Ojalá fueras posesivo, ojalá fueras valiente, ojalá te rieras de la gente en su cara y no en su espalda, ojalá no te olvidaras de mí los fines de semana, ojalá aunque para usarme, me llamaras de noche. Duermo. Me despierto tarde, y sabiendo que es tarde me escondo dentro de la cama, pienso en mí. Pensar en mí es pensar en tí, porque no me siento propia, pero no me siento tuya por mucho que quiera serlo, no me siento mía ni en las manos de alguien más, en las palabras de los demás busco las tuyas, en sus camas sueño contigo. Despierto llorando, el llanto me desespera, necesito que repitas constantemente que todo va a estar bien, no quiero que preguntes por qué, digas lo siento y te quedes en silencio lejos, el silencio y la distancia me desesperan.
Y me encuentro desesperada.

sábado, 9 de agosto de 2014

cuentos de amor que no pasaron II


Empieza con una sonrisa. Me miraste a los ojos por un breve momento mientras caminábamos el uno hacia el otro en el patio de la facultad. Los árboles murmuran en el viento. Algunas hojas caen. Nos perdimos en una multitud de gente pero está ahí está, veo tu cara y tú ves la mía e inclinas tu cara con los labios curvados hacia arriba con interés. Sonrío de vuelta sin pensar en tí. 

No por cinco minutos. Por la noche intento recordar tu cara, pero mi cerebro parece reemplazarla con la de alguien más. Me esfuerzo, pero no se vuelve real. Me pregunto si eres especial. Me doy cuenta de que he gastado demasiado tiempo soñando ota vez. Decido rendirme contigo. No funciona.

No por una semana. Vuelvo a verte en el café de la universidad. El olor a café llena el aire y estoy cálida en un suéter que compré el año pasado. Hay muchas conversaciones y se vuelven un zumbido de insignificante ruido. Te miro y conozco tu cara. Intento memorizarla. Tú no miras en mi dirección.

No por diez minutos. Para ese entonces tu estómago está lleno de pan de calabaza y en tu cabeza has repetido esa canción por horas. No recuerdas dónde la oíste y no logras captar la letra completamente. Suena una y otra vez y es mi nueva canción favorita.

Me despierto cada mañana pensando si voy a volver a verte. Recuerdo tu cara. Busco sin entusiasmo amigos en común en Facebook a ver si te noto. Me rindo luego de cinco minutos. Me recuerdo a mí misma no volver a levantar mis esperanzas. Decido dejar de pensar en tí. No dura.

No por dos noches. Me despierto demasiado temprano. He buscado en el teléfono en medio de la noche y presiono play en esa canción otra vez. Me acuesto despierta a las tres de la mañana, considerando mis sentimientos en el destino. Me duermo una vez más y despierto tarde para la clase. Corro fuera de la cama y maldigo en el tráfico. No llego a tiempo.

No por media hora. El profesor cerró la puerta y no deja entrar a ningún estudiante tardío. Me desvío hacia la biblioteca para perder tiempo. Te veo. El computador prendido hace ruído y está casi vacío. Es temprano y la mayoría de la gente tiene clases a esa hora. Miras hacia arriba. Tus ojos reconocen los míos.

Me siento en la mesa junto a la tuya y saco una novela para leer, es para clases. Desearía tener algo más importante para lucir mi personalidad. Me aclaro la garganta e intento mirar atentamente el libro. Pero estoy contemplando en mi vista periférica, intentando igualar mi respiración. No dices nada.

No por un minuto.

"Hola."

Mi corazón late rápido y siento la fría madera laminada de la mesa bajo mis manos. Huelo un muffin de desayuno en mi aliento. Te miro y te dedico una radiante sonrisa. No me besas.

No por dos semanas. Estamos viendo una película por la que los dos estamos emocionados. No decepciona. Tú sonríes y tomas mi mano mientras salimos, las luces LED brillan desde el suelo. El olor a palomitas y el sentimiento de un batido de frutilla mezclado con el enamoramiento se sienta en la boca de mi estómago. Te digo lo que pienso y me miras con interés. Nos paramos fuera y arriba brillan algunas estrellas. La corriente de gente pasa en un océano de opiniones mientras me miras a los ojos suavemente, amablemente. Las luces fluorescentes zumban con el vuelo de las polillas. Apartas el cabello que cubre mi cara y me besas. Chispas irrumpen en mi corazón. Mi sinapsis se dispara. Pero no te amo. 

No por seis meses. Estamos sentados en un muelle con sushi en nuestros platos. Tu abrigo me cubre y miramos al oceano mientras se pone el sol. Nubes de tonos color durazno pintan el borde del océano. Mis mejillas duelen de reír toda la tarde. Me miras y me encuentro tan contenta que podría explotar. Murmuras nuestra canción y una brisa suave jala mi cabello. 

"Te amo."

Tú no dices nada.

No por un segundo.

"Yo también te amo."

Nos besamos y abrazamos por un largo tiempo. Me siento soñar. Es un momento de pura dicha. Nos sostenemos de las manos cuando caminamos juntos. Nos preparamos el desayuno. Gemimos de noche, nos entrelazamos entre las sábanas. Vamos a los cafés. Gritamos en las montañas rusas. Vamos a Paris. Tokyo. Londres. No volvemos a casa.

No por tres meses. Arrastramos los pies en nuestro tapete de bienvenida, exhaustos. Dormimos mucho. Escuchamos la lluvia fuera. Comenzamos a temerle a la distancia de carretera entre nuestros hogares. Miramos platos y tazas que hacen juego. Hablamos del mismo esfuerzo que lleva levantar y bajar la tapa del inodoro. No nos mudamos juntos.

No por dos meses. Sudamos en el calor del verano. Discutimos sobre ventiladores y aire acondicionado. Nos acostumbramos a nuestros cuerpos. Comemos burritos congelados de desayuno. Acordamos una marca de café. Trabajamos más horas para hacer las cosas más fáciles. No tenemos sexo. 

No por dos semanas. Gritamos sobre lo que es reciclable y lo que no. No estamos de acuerdo si el papel de baño de una hoja vale la pena. Odiamos la marca de enjuague bucal. Caemos en la cama. Dejamos salir nuestras frustraciones. Hablamos toda la noche. Prometemos comunicarnos más. Aprendemos, en vez, a debatir. No peleamos. 

No por un día. Lo olvidamos. Volvemos a hablar. Volvemos a tener sexo. No nos enojamos.

No por un mes. Tu ex está de vuelta en la ciudad. Le va bien. Se ve increíble. La ves por un café para ponerse al día. Ella te quiere de vuelta. Estoy herida, pero no digo nada.

No por dos semanas. La has visto tres veces más. Cada vez te quedas más tiempo. Tenemos la peor pelea que alguna vez hemos tenido. No sabemos por qué no está funcionando. 

No por dos meses. No estamos de acuerdo en política. Tenemos diferentes metas. Te gustan los perros. Me gustan los gatos. Deberían ser setenta y cinco grados, no setenta y nueve. No quiero niños. Tú quieres tres. No rompemos.

No por algunos meses más. El amor se acaba. Queremos a otras personas. Nos enfadamos. Tenemos diferentes opiniones. Arrendamos la casa. Firmamos papeles. Decimos adiós. No hablamos de nuevo.

Ni una vez.

cuentos de amor que no pasaron I



Quiero llamarte y preguntarte

si te acuerdas de la primera vez que nos

besamos y suspiraste y sonreíste

y dijiste que sabía a café

y a la galaxia entera


Quiero preguntarte si te acuerdas

de la primera noche que pasamos juntos

cómo apenas nos tocamos

excepto que empujaste el pelo de encima

de mis ojos y me dijiste que me amabas

y de pronto éramos el mundo


Quiero preguntarte si te acuerdas

del sonido de mi voz y de esa

vez que llovió tan fuerte que se

enjuagaron nuestras lágrimas y me abrazaste

tan fuerte que creo que nos derretimos

el uno en el otro


Quiero llamarte y preguntarte si

aun me amas

pero no puedo recordar tu

número de teléfono.

lunes, 21 de julio de 2014

Recopilación de textos /favoritos/ que escribí con diecinueve.


#1
de cosas que escribí sobre la persona que amo.


i feel carelessly forgotten and i dont know why when it might be mostly the other way around— and im so sorry. maybe its this fever or the whispers during lit class maybe its the smell of your collar and the way i remember goodbye kisses and i dont want them ever again but this crazy fever made it feel as if you were shoving them down my throat with no strings ever attached. maybe its not either the fever or the smell of your try hard teenage years, maybe it’s just me needing some kind of reassurence just as any every other day, but not his, not fresh deodrant smelling reassurence that im pretty because what is pretty, not flirty fetish talk on the corner of the room or chuckles and hugs so meaningless. maybe i just need a little more, a little meaning, and i miss it, and i feel so carelessly forgotten because of my own fault of not being able to reach out for it.






___________










I didn’t know it would be like this, at six am, getting out of bed and not have your sleepy eyes wish me a nice day. I didn’t know how long a three block walk would be at seven past thirty in the morning thinking about you still curled up in bed or maybe passed out somewhere, alone. I didn’t know I would want to eat alone so I could phone you on a parking lot to check out on you and ask if you’ve had breakfast yet, and your voice made my spirit light and my heart would take up most of the space on a building, and still you wouldn’t be able to catch it. I didn’t sign up for sick days, I stayed in bed for two days and you had gone out with friends and I waited for Sunday afternoon for you to be back but you’re not, you’re not here not even at three am when I woke up in the middle of the night crying because my stomach hurt and my brain hurt and my bed’s too big and my room’s too big and my chest is shrinking and—


Your fingertips aren’t here to read me like Braille, you’re not here to tell me about all the dogs you saw today and the songs you sang along to and what you had for dinner. Your eyes aren’t looking at me like I am sunrise anymore and the freckles on your neck and along your back are no longer constellations in my hands.


I’ve grown up, though, I have. I’m all for healthy relationships and loving myself because I’ve had my heart broken before, you know, and I’m not about letting my happiness on other people’s hands because they’ll drop it, that’s what people do, they’ll drop it every time.


I know you didn’t plan for this to go this far, I don’t think you planned ahead, I know, because I didn’t either it just kind of happened and we just went with it and now I’m trying to keep going with it. You know at sixteen when I thought I was so mature I said I wasn’t going to let anyone in, and so I didn’t. I didn’t plan for today to rain, and maybe you didn’t plan to give me seeds. I know I didn’t plan for you to grow like leaves sprouting out from my limbs.


I didn’t plan for you to be five thousand miles away from here, I wasn’t looking for love. It just happened.






_________________






en la vida he estado segura de pocas cosas, estoy segura de que puedo mentir, pero ni a ti ni a mí puedo, a nadie alguna vez amé segura.


amé como se ama lo que es propio, el departamento del tercer piso, tu aroma a cigarro, el olor de tu cuello, el pelo mojado que se pega en tu cara cuando aprietas mi cintura, amé como creí en cada palabra, amé cuando la luz se apagó y se me ataron las manos, cuando literalmente se me ataron las manos en esa camilla todavía amaba, amé cuerda, amé enferma, amé su risa, amé su espalda.


amé como se ama una fotografía, de lejos, de mentira, amé verlo llegar y amé cuando se fue, lo amé solo por un día, por un rato, lo amé como mala poesía de la que me he ido olvidando. amé las líneas de su cara, amé el calor de sus manos.


amé a veces, amé abrazos, amé besos escurridizos y a escondidas, amé mis manos cuando las sostenía alguien más, amé pero jamás correcto, amé a medias.


y de todas las historias de amor, no eres constante, menos real e imposiblemente seguro; amor en línea recta, amor a millas de distancia, amor imprudente, amor que comprende el dolor y no acepta el sano juicio. de todas las historias eres la única que quiero seguir contando.




#2
de cosas que escribí sobre amor propio.


Look out for yourself.
Keep yourself warm, do not burn yourself. Cut your nails, paint them, do not scratch yourself. Caress your hair, do not pull it. Sooth yourself, do not attack yourself. Embrace yourself. Forgive yourself.
Tell yourself it is enough, you can not hide, you can not stop the internet from happening, do not follow those blogs, do not go on their profiles, you’ve already looked through all of their instagram pictures too many times, stop watching that show, turn that music off. You can’t stop people from living, you can not hate people because they have, because of what they are, because of what you are. Accept yourself, come to terms, come to peace.
Do not hurt yourself, do not hurt yourself. Breath in, breath out, take a step back, do not grab that razor throw your lighter on the floor, it is been too long and you’ve come so far, it is okay to trip please do not set yourself on fire, do not let anyone set you on fire.
Drink water, do not turn the lights off, breath, comfort yourself, I understand why you thought those awful things I understand and I forgive you.






#3
de otras cosas.


(Eventualmente) Paso mucho tiempo pensando en mi color favorito, en las frases que quiero usar, en las cosas en las que quiero creer, en mi palabra favorita, y hasta ahora nunca pensé que llegaría el día en que dejaría de creer en tus posibilidades infinitas y tu positivo entusiasmo que me daba tiempo; siempre necesito tiempo, tiempo para construir puentes entre las ideas, para levantar murallas para evitar que la gente te arrebate, te tome entre sus manos y te deje caer, te dejen olvidada en ignorancia y en costados negativos que no me interesan, destrozan tus posibilidades, queman nuestros puentes, y sin quererlo el hilo de una voz que te nombra tambaleando comienza el fuego. Va a llegar, dice, "eventualmente". Te deja caer con desprecio, porque derrumba las paredes, porque sabe que el peor momento para apuñalarme con tal traición es de noche porque las palabras se me agotan, y lo quiero y lo extraño aun cuando lleva desdén en la frustración a la que sabe su boca, porque arde el nido en el que le había hecho un hogar.
Así fácilmente dejé de creer en positivo, en puentes y en tiempo y lo que significabas para mí, y no sé cómo borrarte de mi vocabulario ahora, porque por tantos años fuiste una fiel compañera, mi palabra favorita, pero te ensuciaron y arrebataron tu encanto como si a nadie le importara.

martes, 10 de junio de 2014

Vencer a la pelá es difícil.

Ir al hospital (no a la clínica ni la consulta) es siempre lo más trágico e infeliz de mi vida y en los largos tres años de enfermedad, hoy es la segunda vez que me voy ni tan infeliz como ni tan trágica. El mejor día de estos tres años fue el día en que se acabaron las pastillas y fui casi normal y muy feliz, y hoy, alta. Por fin, sana, incluso más o menos normal.
Invierno ven rápido, congela mi nariz, mis manos y mi corazoncito cansado de esperar y soñar despierto dormido vivo y muerto.

domingo, 25 de mayo de 2014

cartas sobre la mesa

Por fin falta poco para el invierno, el que espero sea relajo y el que espero me lleve de la tierra por una semana o dos. Me gusta que sea invierno, me gusta el frío, me gusta la lluvia y la poca presión de la existencia (no me gusta la presión social del verano), me gusta olvidar a la gente, y me gusta volver a encontrarlos corriendo bajo la lluvia con el abrigo mojado y las botas haciendo chapotear las posas, el pelo pegado a la cara y las rodillas de los pantalones húmedas; más que todo lo demás, me gusta que llegue la primavera. La mayoría de las veces, y quizás este año no tanto, si todo resulta bien, preferiría un invierno eterno, claro, solo si todo resulta bien; me gusta la comodidad.  
Lo que no es comodidad por fin se está acabando, te quiero pero no te quiero, y sé que tampoco me quieres a mí de esa forma, o el hecho de que quieras tanto me disminuye y me asusta, no eres comodidad, eres riesgo y estar contigo me aburre y me acelera el corazón al mismo tiempo porque siento mucho en poco tiempo, y lentamente me voy distanciando y besarte en la mejilla no me hace desesperar, y mirarte a veces por mucho rato no me pone triste; pero no me voy a ir, he crecido y ya no soy de los que se van, he crecido y por eso te ofrezco amistad y mi hombro, e incluso si quieres, algo más, que no significa nada, pero te hace y me hace sentir bien.
Cerrar las puertas es difícil, me cuesta pensar negarme, aun no me hago a la idea de la relación perfecta, pero cualquier sea el caso estamos muy lejos de eso, y ciertamente estar muy lejos de la perfección me hace feliz y me pone tranquila, me da aire y espacio para seguir respirando con los días contados.

viernes, 9 de mayo de 2014

jovencita I


Creo que aun es posible para mí ser la jovencita, y en honor a eso y al poco tiempo de 'teen' que me queda quiero más o menos narrar un tiempo vago de cosas que nunca he posteado aquí porque son muy personales y/o no valen la pena. Vengo con la idea de presentar el diario que he tenido desde el 2010, omitiendo probablemente las cosas más depres (son muchas, sobre todo after hospitalización de gravedad alta y la historia posterior) y no sé, lo que salga, solo tengo ganas de escribir (y hacer algo para dejar de pensar en lo que tengo en la cabeza ahora mismo, que pensé que no era tanto pero me dejaste sola y la culpabilidad es punsante; y que debería dejar de pensar exponencialmente porque estoy contenta e incluso feliz a veces con opciones abiertas y tú también y punto, qué onda conmigo con no poder aceptar la felicidad fácil, es el momento de aprender a desatarme de todos porque tengo que aprender y punto).

Pero no todo es sufrir y estoy de verdad feliz porque he conocido gente real bacán y pucha esto lo escribo porque me inspiró la buena onda y el interés de mi (quizás no tan bien conocido pero igual amigo) queridísimo compañero al que me referiré como GG porque yo creo que, junto a muchos otros ahora es parte de la historia.







parte uno.




Comienzos del 2010. Estaba lejos de mi casa y teníamos todo el día y me tomó de la mano en la calle y me dio un beso en el mall y hablamos por horas y yo pensé que la amaba y que me había enamorado, y que no importaba porque me enamoro tanto todos los días y a cada rato. Pero fue solo el viento previo a la tormenta del que sería cuerdo llamar el primer amor (el recíproco más duradero) y el más terrible de mi vida hasta ahora, quizás. 

"me parece patético, un tanto gracioso y otros adjetivos que no podrían relacionarse a dos personas normales que se tengan cariño. pero me gusta, mil cosas sobre ella. cuando la conocí tenía miedo, porque a, escribir es más fácil y de cierta manera estético, hablar es algo completamente diferente. y b, los mil insultos hacia mi cara mi cuerpo y mi todo. Pero no bastó más que verla para que la lista de cosas que me gustan sobre ella se multiplicara y se triplicara y quién sabe. I like it when she smiles, i like it when she walks when she talks when she whispers, when she looks around and pretends she doesn't give a fuck about anything, i like it when she looks down and she fixes her hair, when she bits her lip and spins her ring... puede no tener sentido pero siento que la necesito mucho más de lo que ella me necesita. ella tiene buenos amigos y algo como una novia de lo que no entiendo nada, mis celos se manifiestan, para empezar, no como celos en absoluto. una vez oí que los celos son inseguridad, estoy tan acostumbrada a eso y a guardármelo todo dentro que creo que por eso no tengo celos de prácticamente nada, y si los tuviera probablemente los volvería en mi contra. De todas formas me gusta cuando ella actúa así por razones estúpidas... y hay momentos opuestos a todo, por ejemplo, si no hay nada que pueda hacer por ella me vuelvo tan inverosímil, así soy inútil, e inútil soy patética y en este punto todo pierde sentido y me repito que la odio por hacerme sentir mal, por ponerme en mi contra... pero nada es real porque sé que la quiero y la necesito, probablemente mucho más de lo que ella me quiere y me necesita."

Y sí, lamentablemente ese es un mensaje que le envié a las dos de la mañana. De un punto a esta parte, creo que empiezo de poco a descubrir un amor sano, y empiezo a dejar de ponerme en situaciones dolorosas por la falta de amor propio y el creer no merecer nada mejor. Aunque en el presente me quiero más, y he cambiado para mejor, muchas cosas quedan aun por cambiar. 
Lamentablemente el final de esta historia es abierto y ambiguo, espero que su (creo) tercer intento de suicidio haya sido el último, porque aun vive y está felizmente pololeando con una niña bonita que también es de viña. Espero en lo más profundo de mi corazón que la época en la que era sumamente infeliz haya terminado, y que ahora y con todo pueda sobrevivir.





"when you are lovesick you block out everyone.
you feel so tired, because you haven't slept in forever. you know that they will bein your dreams, but you don't want to stay awake crying in bed either. you're starving for them. and every memory just leaves a bigger hole in your heart. even your clothes remind you of them... what you wore that day... you can still smell them all over them, even though his scent hasn't been here for long. you wish that scent would stuck on you, but you know you'd be pulling at your skin desperately trying to get them off you.
you're online. they sing in. you want to yell at them to go away but you just watch the screen waiting for them to say something, anything, but then they sign off. and you tear yourself apart for not saying anything.
you stop talking to your friends, they get worried, try to comfort you but they just make you feel worse because they think they know but they don't. they don't have a damn clue."




Si bien recuerdo tener doce o trece y estar en mi primer diario escribiendo sobre lo mucho que me iba y venía la idea de una compañera mayor y lo confuso y muy muy secreto que esto era, volví a caer en el martirio que impone la colitud más de una vez posterior a mi auto salida de closet (mía y con nadie más, 2006, el día del cumpleaños de Mente Enferma, en que le escribí una carta que después quemé, donde le contaba lo mucho que me quería suicidar porque tenía miedo de que la gente me cachara. No se me olvida el día ni con todo el tequila del mundo.) Me gustaría conocer más gente que haya tenido que lidiar con esto, más historias fuera del closet y dentro de él, de vivir con el temor del día en que madre me dice que necesitamos hablar seriamente y aunque no creo que deje de hablarme y me desherede de lo poco y nada que tenemos, igual me da susto pensar que su mente que ya se ha llenado demasiado con los años tenga que procesar la idea de que a mí no me importa si la empaná es de queso o pino (adjunto archivo video explicativo, por si alguna vez mi mamá lee este blog, ah, y por eso el título de este compilado es "Jovencita"), que tenga que procesar que han pasado suficientes años como para que yo sepa por hecho que no es una etapa ni una moda ni una enfermedad que se quita con el tiempo, porque no es nada más que la simple yo, pero por alguna razón eso es difícil de comprender, creo. Pero algún día voy a escribir la historia, si pasa, lo prometo, para que algún cola confundido pueda llegar aquí con la bendición de todos los dioses y se haga más o menos a la idea, porque más o menos creo que la razón por la que comencé a escribir sobre esto fue porque por mucho tiempo no tuve a nadie con quién compartirlo.

"Look at you! you are young! and you are scared! why are you so scared? stop being paralyzed, stop swallowing your words, stop caring what other people thinks.

wear what you want, way what you want. listen the music you want. play it as loud as fuck you want and dance to it. go out for a drive or a walk at midnight and forget you have school the next day. stop waiting for friday. Live now. take risks. tell secrets. this life is yours. when are you going to realize that you can do whatever the fuck you want?"

"sometimes people do actually feel that way. sometimes life feels like its crashing on you. sometimes people do wish they didn't exist, like they just want to curl up in a ball and go into that place between life and death. saying "i don't want to exist" is not saying "i want to go die", it is saying i wish that for the time being i could go to a place where i don't have to feel. i don't think there is anything wrong with that. and if you don't know what it feels like to wish not to exist you have no place to judge all people who do."

"sometimes the art of writing seems not to be art at all, but wholly contained in the one word sincerely, but sincerely, when one looks further into it, the simle quality that at first sight appears: it becomes the habit of equipoise in a world of humours and sufferings of which it is deeply aware."

{En nada me siento tan cerca, en nada me siento tan real, en nada me siento más fuerte, en nada me siento más real, en nadie. Amo escribir y es lo único que se me da natural. Amo escribir. Amo escribir.}

En las siguientes dos páginas, julio 8 del 2010, me vuelvo a encontrar en martirio:

"Debo tener algún tipo de problema por el cual no puedo evitar volver a las mismas cosas y me siento atacada por ellas y asustada de todas ellas. No sé, puta, la extraño, y ella no me extraña a mí y la necesito más que todo. Me duele ser tan penca y decidir alejarla. (no sé que es lo que piensa que vio en mi pero no me quejo, el día que pasé con ella fue el mejor de mi vida (exageración) pero ahora tengo una nueva amiga) (...) Amiga escribe, y me gusta leer lo que la gente escribe, y amiga entiende, es real, bacancita e inteligente, y su pololo es como el pico de ahueonao y lo odio. Y amiga y yo. Que no sé si podría haber 'amiga y yo', no sé. No sé si le gustan las minas, y a mí solo 50%, pero pololo y amiga de amiga que una vez le dio un beso  en la boca afuera del colegio. Y ya no quiero escribir de esto, no escribo que la extraño porque cuando uno escribe las cosas se transforman en realidad y no quiero cagar la amistad con amiga, pero eso hago, cagar las cosas, y cuando me dice que me quiero y pienso gay me siento mal porque todo lo que pienso está mal."

La verdad me da miedito escribir sobre esa persona y las (más o menos) dos semanas que pasé creyendo que me gustaba, ella pololeaba en ese entonces, y un poco después yo también, y compartimos más de lo necesario y eso siempre fue un agrado, y espero que si nos volvemos a encontrar vayamos a ser más amigas de lo que jamás fuimos. Aunque antes me haya dicho que nosotras eramos algo especial y único. No creo que se acuerde.



"experiencias de primer beso.
mi primer beso fue hace rato ya, ahora me doy cuenta de lo sobrevalorado de los primeros besos, me doy cuenta cuando pienso en el fotógrafo, cuando pienso en la primera, la que me saca los pies de la tierra ahora y ayer, y cuando pienso en gente sin nombre y sin cara de mil y un carretes que digo no recordar.
(...)
A veces pienso que los mejores son los que importan menos, y que a más copete me importa menos y me gusta más. Y no sé, supongo que es normal que a esta edad la gente no pueda dejar de pensar en sexo, lo puedo decir con seguridad. Y en condición 50-50 las posibilidades son tantas, y no son solo hombremujermujer sino tres, cuatro, cinco y seis.
No sé. Soy virgen.
Pero es entretenido pensar en eso de vez en cuando."



Octubre del 2010. Conocí a pololo, el amor más fuerte y tóxico que he conocido. Pololo y yo nos conocimos en Giocos, bueno, yo lo conocí y él me vió quizás después de un año, me vió un día y estaba sudando y tenía los lentes empañados, y pucha, tan perfecto mi amor platónico de toda la ilusión, acababa de cumplir dieciséis y él tenía veintiuno, y sus ojos cafés chiquititos y su barbilla varonil y sus labios gruesos eran todo lo que necesité por meses. Era sábado y había competencia de Pump! en un local nuevo, en Freire (aun paso por ahí y me acuerdo con nostalgia y rabia de nuestro primer beso), yo lo esperé y él no llegó, y ahí llegó el Nacho, y me regaló esa rosa y me advirtió lo chaya y mierda que era el hombre de mis sueños de quinceañera, y yo le dije, no me importa, no me importa, y después nos vimos y nada importaba.

"un amigo al que conocí hace poco me regaló una rosa y tuve un día maravilloso. me junté con amor platónico y se declaró a mí, nos dimos besitos y me dijo que era hermosa y me sentí hermosa. nos abrazamos, nos mordimos la boca y conversamos un rato. es increíble y lo quiero tener por mucho tiempo.
me siento maravilloso.
me encanta."

Es un poco triste pensar que solo tres años más tarde aprendí que la percepción y el valor de uno mismo no debe ligarse a los demás y a los sentimientos, da un poco de pena pensar que aun cuando me siento sola siento un no-existir tan propio de la falta de amor. No sé. Recordar cosas me duele un poco en el orgullo y en el alma, ¿sana todo el tiempo, o hay cosas que jamás mueren en recuerdo?




posdata: este no es el final, viene la parte más trágica que voy a tipear en otro momento cuando no tenga sueño en mis ojitos. 

jueves, 8 de mayo de 2014

menos dos y medio

Estamos tan cerca que casi te veo, tan claro, como agua que me despierta de pesadillas, tan dulce como el niño que eres tú, tan suave como todos tus miedos, tan fuerte como todas tus pasiones, tan tibio como todos tus deseos, tan mío como nada en realidad.
Lamento que los días sean difíciles, que las semanas sean largas y las tardes esquivas, que a mi espacio de soledad vital le sea tan difícil coexistir con el teclado en la pantalla y es que por las tardes siempre estoy de mal humor, no es mi culpa, y sueño con el día en que ya no hay más autobuses y nada más que el ruido del futuro que estoy intentando construir mientras me arrastro por un mundo tan difícil de soportar; sacas de mí lo peor, por la noche, repites lo mismo tres veces y luego te vas, y cuento tres minutos para que vuelvas y vuelves a estar. No es tu culpa que mi frialdad no sea compatible con tus ganas de amar. No es tu culpa no saber del amor, no es tu culpa que no sepa si creo en el amor.

sábado, 26 de abril de 2014

todas las cosas me dan ansiedad.

puta no sé, no sé, no sé. tengo mucha rabia y siento que tengo que pedir mil perdones y odio odio odio pedir perdón. cuándo fue que se pasó tan rápido el tiempo, en qué momento cinco meses se hicieron dos y en qué momento pasé de estar feliz a tener pánico. en qué momento pasé de pensar que lo tenía todo resuelto a volver al estado casi bélico en el que me encuentro otra vez conmigo misma. me estoy haciendo demasiados problemas que sinceramente no sé cómo solucionar. no quiero que nadie lea esto y no quiero que nadie diga nada, no quiero ser el nada de nadie y no quiero ser ni siquiera yo misma ahora. si no estoy haciendo nada, juro que no, juro que no, no sé cómo volver a decir una y otra vez que no soy material que no soy para nadie que soy el mar, que lo soy todo y que no soy nada. cómo vuelvo a decir eso cuando el pasaje está comprado y me estoy casiempezandoaarrepentir porque no quiero que así sea por siempre y para siempre, pero quizás sí porque ya está comprado el destino próximo. perdón, perdón, perdón. lloro porque sé que no merezco nada bueno y nada de nada ni amor ni pasajes ni que me reciban en sus cama con tecito, y puta, no sé cómo pedir perdón porque no sé pedir perdón. y no sé cual es el punto en todo esto cuando en los últimos tres meses las conversaciones han sido de tres líneas y yo me alejo y tú te alejas y en un intento desesperado estiramos las manos pero cómo vas a confiar en mí cuando te digo que no quiero a nadie y a nadie ni nada y tú sabes que es mentira y cómo voy a confiar en tí después de todas las mentiras y las cosas que aun no se han resuelto. no tengo la fuerza suficiente para seguir en esto, creo, y cuando todo es incierto llega toda la ansiedad que me invade y me asfixia me aprieta la garganta y no quiero seguir despierta. 
siento que es un buen momento para aplicar mis creencias en mí misma, decirme una y dos y tres veces que no debo nada a nadie, lealtades ni nada, que el hecho de que me hayan tomado de la mano para ayudarme a levantarme no me vuelve presa de un futuro al que le temo, y un contrato arreglado entre lineas no me vuelve tuya ni de nadie, y creo, creo en cuerpo y alma feministas que tengo la razón. y ya, sí, quizás disculpa por ser mierda y ser yo-- así son las cosas. siento que estamos terminando por enésima vez esto que nunca empezamos. porque sí o sí nunca fuimos nada, y eso igual me hace sentir un poco mejor, creo. pucha. 

posdata: quiero que el celular inverne y esté apagado por los próximos tres meses.
posdata: pucha ya, no estoy pa seguir llorando.

domingo, 20 de abril de 2014

Resurreción

Quizás sí debí escribir algo hermoso sobre Yisus hoy porque es pascua de resurreción pero mis enormes problemas magno superficiales me están dando picazón en el cerebro un poco más o menos harto. Estoy contenta en lo mucho que me gusta su atención, estoy feliz de saber que me esperan, estoy feliz de saber que me buscan y estoy feliz de saber que alguien está mirando mis selfies en internet o me está mirando por sobre las ojeras en clases. No sé, no sé, no sé. Anoche ví Joven y Alocada (y la vimos al mismo tiempo y la comentamos por whatsapp con ella), y no puedo aguantarme las lágrimas del final, momento playa, momento rechazo, momento crucifijo cola, momento ándate-a-la-mierda. Y yo lloro, lloro, lloro porque Danielita no se merece quedarse sola, porque yo sé que el amor perfecto es real porque yo creo, creo, creo, no en la biblia, pero en que si no tengo amor nada soy. Lamentablemente.

La aventura más grande hasta los años vividos se hace muy real, necesito ahorrar, necesito hablar con mis viejos, necesito sacar mi pasaporte y hacer las maletas. Estoy feliz. Y tengo miedito, a mi profe de Lengua se le ocurrió la maravillosa idea de contar su experiencia perdiéndose en el aeropuerto y perdiendo el vuelo (buena onda). Y estoy feliz de verle, estoy tan feliz de verle por fin, de saber que es vida real y que es la casualidad más grande de mi vida, de mi vida, mi futuro todo o mi futuro nada, la casualidad que cierra el ciclo o empieza uno nuevo. Y de verdad tengo miedo. Odio, odio estar escribiendo esto, odio estar súper mega confundida, sintiéndome un pocoharto culpable y necesito que diosito resucitado me ayude a aclarar mi cabeza y decirme qué es lo correcto. O no, porque de verdad yo no creo, ni me arrepiento de nada porque arrepentirse es para hueones. En lo cuerdo más cuerdo de mi ser sé que no estoy haciendo nada malo pero quizás llenando un pequeño vacío que sentí la mayor parte de la vida, me gusta estar con ella y me gusta todo, me gusta abrazarla y mirarla y las cosas bonitas que pasan con cada segundo en que estamos juntas porque sé que nos hacemos efímeramente felices y eso es lo que importa, y (pucha si es que estás leyendo esto, disculpa) aunque yo no sea material de relación porque simplemente sé que no soy desde hace bastante ya, no quiero prometer cosas ni quiero hacer creer cosas ni quiero traicionar ni herir a nadie jamás. Sé que a él le debo lealtad, la lealtad de seguir jugando a la casita feliz, donde la casualidad de la vida fue encontrarnos, pequeñitos, asustados y solitarios, en el momento correcto en el lugar correcto, donde tuvimos que luchar para sobrevivir y estar juntos  cuando lo estemos nos casamos y somos felices para siempre en lo legal de la unión conyugal (todo suena tan ahueonao cuando uno lo deja de pensar y lo escribe, pero juro que no es así de perno como suena, es mucho más entretenido y confío que en dos meses y fracción lo voy a comprender y lo voy a escribir y todo va a ser más claro(espero)). 

Pero qué va a pasar si la aventura no funciona del todo bien, y si vuelvo arrastrándome y ya nadie me necesite para ser su gasto de tiempo libre ni felicidad efímera ni me busque y me olvide? Qué va a pasar si elijo todo y luego momento playa y momento crucifijo diverso para mí? 

Si no tengo amor nada soy.


Posdata: Qué culpabilidad más grande no escribir esto en inglés y contarte todo y que me odies mucho porque quizás me merezco más odio que todo (...) y te quiero te quiero te quiero. Y por eso no te vas a enterar de nada más. 

martes, 18 de marzo de 2014

a un año

compilados de cartas frustradas/canciones/poema.

Eres el angelito de todos los que recordamos tu alegría, tu webeo, tu apoyo incondicional y tu amistad. Tus locuras, tus tonteras, los viajes a tu campo, las salidas a rayar talcahuano, las juntas, los cumpleaños, los viajes, las reuniones, todo el tiempo que queríamos explotar viviendo, vivir al máximo, vivir siempre, vivir a concho, vivir por tí, por mí, vivir por la amistad y por el amor, por la verdad, el fin, por la vida.

Sé que siempre vas a estar acá conmigo, amiga, como estuviste siempre desde que nos conocimos en primero básico… jugando, corriendo en el patio, bañándonos en el campo, jugando cartas, jugando con barbies, sonriendo en medio de la muerte…
nunca voy a olvidar tu alegría, lala. nunca voy a olvidar tu amor y tu pasión por la vida.


nunca antes se me había muerto un amigo.
es extraño sentir un dolor nuevo y extraño. y a la vez ponerse en el lugar de los demás. de su familia y de los amigos mucho más cercanos. 
he llorado demasiado, y creo qe voy a seguir haciéndolo, porque no puedo olvidar la alegría y la vida y el entusiasmo. y no puedo, simplemente no puedo creer que alguien que vivió tan poco y tan preocupadamente y por el bien de los demás, tan radiante, tan especial, tan única, tan tú!
piedras están pensando en el pasado
dicen que el hombre era antes un árbol
que el pensamiento era tan sólo un pájaro
libre como tú
bello como tú
piedras piedras piedras
piedras están siempre talladas
pero en su silencio
es como si hablaran
y sujetaran al mundo con manos blancas
blancas como tú
fijas como tú
simples como tú
están hablando como eras antes
cuando el pueblo encendía su luz de tarde
pulso de la belleza de los diamantes
raros como tú
simples como tú
locos como tú
bellos como tú



no sé qué más hacer. 
te extraño mucho al punto de que quiero volar a la muerte para mirarte la sonrisa radiante y los dientes. coneja, perra sucia, lala, lalita. te quiero abrazar y te quiero hablar weás de nuevo, te quiero ver reir y ver llorar, te amo infinitamente por todo lo qe fuiste en mi vida, lo qe vivimos por más de 10 años de amistad que siempre van a estar conmigo. por lo que vivimos y por lo que nos falto vivir. no creo que vaya a encontrar alguna vez a otra como a tí.



Me acurruco entre las estrellas, grito porque quiero vivir, corro porque quiero vivir, y me asusta vivir tanto que pueda llegar a olvidarme de tu cara bonita y sonriente, de tus gestos y tu pelo largo y brillante, de tus piernas largas y toda tu imperfección. 
Me despierto de noche, me duermo de día, te sueño te extraño y corro para alcanzar el final que empieza un camino. Es que no entiendes, incrédula, que necesito una caminata por el cerro, una recorrida a la plaza, a mojarnos en la pileta, a alzar banderas y caminar por el derecho de vivir. Tu presencia, tu sonrisa, tus poemas, tus bromas, te recuerdo hasta las cenizas… Voluntaria, compañera, amiga, loca, idealista, vividora de excelencia.
Discúlpame por no estar lista para ir a verte aun. Pero te prometo que lo haré pronto. Que te llenaré de flores, que el cementerio nunca se vió más lindo que en el día de tu velorio. 
Ven a verme en sueños. Yo sé que todos te lo piden, pero realmente necesito tu fuerza, ahora más que nunca, como estuviste ése día, te juro que me acuerdo, que prometimos que nos veríamos luego y la vida nos cagó los planes. Discúlpame de verdad, te quiero mucho, amiga, y nos vamos a ver más temprano que tarde. Nunca va a haber otra como tú.
"Ella es Laura"

De la vida,
una simple y sencilla vividora
Cuento sesenta y siete centímetros 
de emociones reprimidas,
verdades calladas
y mentiras gritadas.

Relajada y aparentemente despreocupada,
En ocasiones cínica,
a veces por conveniencia,
o sólo para no parecer autentica,
Aun así demasiado impúdica ,
Y poco paciente.

Idealista, no por decisión,
Sino por excelencia.
Para nada hipócrita,
Aun no logro creer mis propias mentiras
Desconfiada en esencia.
Lectora del horóscopo,
Pero fiel incrédula
Perezosa, 
Con siempre próximas intenciones de cambio.

Realista siempre, soñadora aun más
Contemplo el cielo, 
Soy de las afortunadas que nota su cambio,
Una nube distinta,
Otro color, 
o donde se mueve la constelación de Orión.

Como cosas del suelo, 
Algunas veces no me lavo las manos después de ir al baño
Y he llegado a no bañarme en una semana.

Soy de tez blanca, 
Una mezcla media rara de ascendencia,
Una palestina lunática,
Con antecedentes terroristas
O tal vez, una croata luchadora.
Ojos flojos, que a menudo se caen,
En mi cabeza está la mitad del pelo que debería tener,
Me sobran 2 centímetros de pierna derecha
Y suelo caerme sin querer,
Por eso tengo cicatrices que cualquier persona no querría tener,
Sin embargo, hay que saberlas querer.

Estoy libre de prejuicios,
Los odio a todos por igual.
No espero alabanzas o aplausos,
Prefiero que me muestren una mano
Y un dedo levantado.
Estas son 247 palabras que suponen ser yo,
Que no saben ni quien soy.
Te extraño, Lala.



quería decirte mil veces gracias por todo lo que hiciste aun cuando ya había pasado harto tiempo, quería decirte que nos juntáramos para ir a ver a Manu ese fin de semana, tenía demasiadas ganas de verte y compartir contigo de nuevo y no sé, habían muchas cosas que quería hacer y que no pude. Perdóname por no ir a verte antes… Hace mucho tiempo no iba a una misa, ni me sentía tan triste…
De verdad que no tengo palabras… espero que te gusten las flores lilas que te llevé, pero no me gustó pensar que estabas ahí entre el cemento y la tierra, de verdad me parte el corazón en mil pedazos. 
Te extraño, te quiero, lo siento por balbucear tanto hoy, si es que estás en algún lado y escuchaste o entendiste algo de lo que te dije hoy, cómo me gustaría que me dieras un abrazo, que me dijeras cualquier cosa…