sábado, 26 de abril de 2014

todas las cosas me dan ansiedad.

puta no sé, no sé, no sé. tengo mucha rabia y siento que tengo que pedir mil perdones y odio odio odio pedir perdón. cuándo fue que se pasó tan rápido el tiempo, en qué momento cinco meses se hicieron dos y en qué momento pasé de estar feliz a tener pánico. en qué momento pasé de pensar que lo tenía todo resuelto a volver al estado casi bélico en el que me encuentro otra vez conmigo misma. me estoy haciendo demasiados problemas que sinceramente no sé cómo solucionar. no quiero que nadie lea esto y no quiero que nadie diga nada, no quiero ser el nada de nadie y no quiero ser ni siquiera yo misma ahora. si no estoy haciendo nada, juro que no, juro que no, no sé cómo volver a decir una y otra vez que no soy material que no soy para nadie que soy el mar, que lo soy todo y que no soy nada. cómo vuelvo a decir eso cuando el pasaje está comprado y me estoy casiempezandoaarrepentir porque no quiero que así sea por siempre y para siempre, pero quizás sí porque ya está comprado el destino próximo. perdón, perdón, perdón. lloro porque sé que no merezco nada bueno y nada de nada ni amor ni pasajes ni que me reciban en sus cama con tecito, y puta, no sé cómo pedir perdón porque no sé pedir perdón. y no sé cual es el punto en todo esto cuando en los últimos tres meses las conversaciones han sido de tres líneas y yo me alejo y tú te alejas y en un intento desesperado estiramos las manos pero cómo vas a confiar en mí cuando te digo que no quiero a nadie y a nadie ni nada y tú sabes que es mentira y cómo voy a confiar en tí después de todas las mentiras y las cosas que aun no se han resuelto. no tengo la fuerza suficiente para seguir en esto, creo, y cuando todo es incierto llega toda la ansiedad que me invade y me asfixia me aprieta la garganta y no quiero seguir despierta. 
siento que es un buen momento para aplicar mis creencias en mí misma, decirme una y dos y tres veces que no debo nada a nadie, lealtades ni nada, que el hecho de que me hayan tomado de la mano para ayudarme a levantarme no me vuelve presa de un futuro al que le temo, y un contrato arreglado entre lineas no me vuelve tuya ni de nadie, y creo, creo en cuerpo y alma feministas que tengo la razón. y ya, sí, quizás disculpa por ser mierda y ser yo-- así son las cosas. siento que estamos terminando por enésima vez esto que nunca empezamos. porque sí o sí nunca fuimos nada, y eso igual me hace sentir un poco mejor, creo. pucha. 

posdata: quiero que el celular inverne y esté apagado por los próximos tres meses.
posdata: pucha ya, no estoy pa seguir llorando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario