Escríbeme cartas, cómprame regalos, mándame más flores, piénsame en más canciones, recuérdame en más lugares; necesito los lugares, las canciones, los regalos, las palabras. Necesito todo lo que de tí me recuerde realidad. Apúrate, tómame de la mano.
Siento que los círculos se cierran y la gente me olvida, no me entristece, mis palabras no se agotan y mi corazón no es un contenedor, mi corazón recibe y se hace grande; he ganado mucho. La gente cambia, yo sé, se adapta, se transforma en el entorno, me pone feliz que las amiguitas escriban porque me gusta mucho leer, me gusta esto porque me desenvuelvo y me escondo al mismo tiempo. Pasan tres días, mis canciones cábalas no sirven, en mi no cabeza no hay nada más que esto.
En la fiesta de disfraces fui feliz, con copete estoy feliz, con amigos soy feliz, estamos bailando y cantando y tomando y gritando pero necesito aire. Tengo suerte de que estamos donde la Vania porque ella me cuida, no sé por qué lo hace pero sé que lo hace, y yo lo hago también en tanto pueda hacerlo. Salgo por atrás, me estoy tambaleando, todo el alcohol del mundo hace que se me olvide mi propio nombre cuando quiero olvidar todos los demás, apoyo la espalda en la puerta y me dejo caer. Fue un error dejarme caer, subo las rodillas, escondo mi cara, apreto mi cabeza con las manos, tengo pena, tengo rabia, nada está funcionando, nadie lo entiende, a nadie le importa, no tengo el apoyo de nadie y tengo ganas de morirme porque nada puedo hacer jamás. La Vania me abraza, le digo que en la casa es todo difícil, a mis papás ya no les importa, se les olvidó, a nadie le importa, aparecen César y la Vale, aparece Sergio, no me acuerdo quién más aparece, no me acuerdo bien de mucho, me dicen que no me preocupe tanto y yo sé que sí, yo sé que algo entienden también. Me hacen feliz, su apoyo es mi fuerza porque hace tanto no lloraba así, y yo sé que soy curállorona, pero estoy desgarrada, todo me duele mucho y no sé qué hacer. No sé cuánto más les digo, siempre mido mis palabras porque no quiero explicar algo raro que nadie entienda, lo voy a explicar después, a ellos sobre todo, y quizás van a entender, ellos quizás entiendan.
En mi cabeza no hay nada pero tu existencia y la falta de ella, la cuenta regresiva que me aterra, si el diecisiete voy a estar ahí o no para que me escribas cartas, me des regalos, me tomes de la mano.