Hace dos entradas (que suena menos que hace seis meses) no me he sentado a escribir nada más que ficciones tontas, ficciones que sí, me hacen feliz, a veces, de noche, al escuchar ciertas canciones o cuando el viaje en micro es muy largo. No extraño encontrarme con mi blog pero con mi cerebro, no extraño encontrarme con recuerdos, extraño encontrarme a mí misma en el puro auto dialogo que si tuviera más ego diría que es mi mejor característica, que mi mejor característica no se puede ver, aunque en estos seis meses me he dedicado a correr, comer bien, pensar en las decisiones saludables, tomar más agua y levantar pesas. Quiero pensar que ha sido un buen año que va por su penúltima vuelta, que ha sido fácil, y quiero recordar, cuando me encuentre mirando hacia arriba en Diciembre 31, que valgo porque soy.
Creo que es hora de dar por terminada una ficción importante, en la que te quiero aunque me mientes porque eres una luz en el túnel de mi vida pobrefome y angustiada, en la que sueño con el día que nos vemos cara a cara y nos amamos y vivimos felices por siempre porque esa es la única forma en la que funciona la ficción. Creo que es hora de que deje ir este sueño tonto y me diga a mi misma que en serio tengo hasta las veinticinco para participar en la hueá de working holiday y que me la puedo, me la puedo, me la puedo, aunque de aquí a seis años sea, me la puedo, porque soy fuerte, no porque levanto pesas de cinco kilos en cada mano, no porque me levanto a las siete el día domingo para ir a trabajar, no porque me levanto a las cinco un día de semana para ir a correr con mi viejo.
Creo que me ha hecho bien crecer y pasar por todo lo que pasó, creo que este año (lo que llevo teniendo 19) me he asegurado de vivir el doble, no para hacer como que no me acuerdo de cuando cumplí 17 porque me enfermé grave y me patearon después de desvirginarme y jurarme amor, sino porque no quiero volver a arrepentirme. Y no sé si más adelante me vaya a arrepentir de pasarme tantos días sin dormir y sin poner más atención a mis proyectos como fugaz estudiante de arquitectura, no sé si me vaya a arrepentir de darle mi cariño y mi confianza, y aunque definitivamente no creo que me arrepintiera luego de pegarme un viajecito de 20 horas para culiar y ver bandas en vivo; solo no quiero arrepentirme de no vivir por mí, porque soy.
No sé. Al final, creo que pienso (no estoy segura) que darle fin a esto es lo más sano, por lo menos para seguir mi vida pobrefome como lo he hecho hasta ahora, con menos necesidad de tener excusas y razones e historias fantásticas cada fin de semana, porque me gusta mi vida simplefome, para no decir que me gusta pabre (no me voy a adentrar en el tema solo que estos últimos han sido meses difíciles, no me gusta hablar de esto, debe ser normal).
Segundo intento de conclusión: Creo (convicción) que cada vez va a dejar de importarme un poquito más, y al final creo (no mucha convicción) que eso es bueno, y que cuando inevitablemente vayas a volver a decirme cosas bonitas voy a tener que decirme que ya no quiero esto. Que me cansa el hecho de que vive en mi mente, que me agota el hecho de que vivo porque está en el incierto futuro. Que quizás aun quiero culiar, pero no estoy segura que después de eso le jure amor.
lunes, 25 de noviembre de 2013
jueves, 8 de agosto de 2013
no lies just love.
Fue en marcha del invierno que cumplí diecinueve.
Compré un bote de pastillas que pensé necesitar, y escribí una carta a mi familia diciendo no es tu culpa, últimamente siento que no pertenezco, que esta tierra no fue hecha para que yo caminara en ella, y escucho la música e imagino a mi abuela, bebiendo sola, en el eco silencioso mirando las flores.
Me siento donde estaría ella, mirando las mismas flores marchitar, y me averguenzo de su noble honestidad. Me gustaría ser recordada con una sonrisa en la cara, no este puto desastre que ha tomado su lugar. Por favor perdona lo que he hecho, pero es imposible que te mantengas enojada con la puesta de sol, porque todos nos cansamos, digo, eventualmente. No queda más que dormir.
Pero llegó la primavera con sus persuasivos rayos de sol, así que decidí darme algunos días más. Y mi salvación llegó, simplemente de pronto, cuando hablaste claramente: "Claro que es tu decisión, pero para que lo sepas, si decides irte, te seguiré pronto".
Escribí esto para un bebé que aun no ha nacido, y no estoy segura de que alguna vez lo haga, espero que el vientre no sea demasiado tibio, porque aquí fuera hace frío, y sería una gran sorpresa al respirar este aire, al descubrir la pérdida.
Me gustaría hacer algunos cambios antes de que llegues, así cuando tus nuevos ojos conozcan os míos no vean mentiras, sino simplemente amor. Solo amor.
Me gustaría hacer algunos cambios antes de que llegues, así cuando tus nuevos ojos conozcan os míos no vean mentiras, sino simplemente amor. Solo amor.
Seré puro. No, lo juro, seré puro. Como la nieve. Como el oro.
miércoles, 10 de julio de 2013
oriental
"nO FUMES, NO ES BUENO PARA TÍ."
TE SIENTO fruncir el ceño en mi brazo e imagino tus almendrados ojos arrugarse con esfuerzo, tus dientes, sensibles al hielo y a las cosas dulces, frotándose contra la gruesa chaqueta de algodón y respondes con otra humada que sale al abrir la boca. comienzo a preguntarme si quema pequeños agujeros la ceniza aun roja que sin duda torpemente estás derramando en ella, dejando tu marca como atizadores rojo vivo, como marcándome tuyo tal que cuando me pierda la gente pueda llevarme de vuelta a tu casa. me irrita. yo no te pertenezco.
"me gustas aunque fumes," dejo escapar en voz alta. te remueves de pronto como en mi contra. me siento cálida y fría al mismo tiempo. sé que mis palabras no tienen sentido, ya que intentaba responder a mis propios pensamientos, pero tú a menudo lees mi mente porque eres Géminis y eres más inteligente que yo y no cuestionas la corriente de conciencia que sigue a mis pensamientos. y esta vez no es diferente.
"me gustas a pesar de tu culo enorme" dijiste de una manera suave, de una manera ni feliz ni triste o enojada o nada en absoluto además de un toque de acento me-mudé-aquí-desde-la-costa-este-cuando-era-muy-joven. no pude decir si estabas siendo sarcástica o no e intenté no dejar que mis sentimientos fuesen lastimados. tus brazos formaron un lazo al rededor de mí como un anillo de margaritas y me sentí atrapada y protegida: un anillo de hongos de hadas, perdido en el tiempo. me digo a mí misma que tu nunca dices nada para herirme pero sé que es una mentira, tú sientes mi malestar. pequeña hada Géminis.
"¿qué te gusta de mí?"
mi brazo está bajo tu cabeza mientras escarbas en mi costado. tengo los dedos en en la parte posterior de tu sudadera, contra tu camiseta, sobre tu sujetador, hasta los broches. no quiero quitarlo, solo quiero estar mucho más cerca de tu piel, cubierta bajo la suave tela de american apparel o alguna otra tienda de mierda en la que compras porque es USA-made. compraste un par de pantalones cortos de montar allí cuando estuviste de visita en tu casa en nueva york, hechos de alguna extraña mezcla sintética que ni siquiera podía pronunciar el verano pasado y cuando te inclinaste pude ver el borde de tus bragas así que dejé de quejarme del hecho de que comprabas allí tan a menudo. pienso en el día que los usaste en un día soleado sin medias y podía ver el patrón débil del cordón debajo y mi boca se movió antes de que pudiera detenerla.
"me gusta hacer que te corras." digo suavemente. la mitad de tu delineador se ha ido ya, debe ser que se transfirió a mi abrigo, otra marca, otro método, estás frotándote la cara dormitada contra mí y creo que intentas no reírte, pero probablemente no.
"¿por qué?"
estoy avergonzada, pero tú no, estás tocando el cinturón de mis jeans. puedo sentir tu tacto derretirlo, filtrándose a través de cada fibra como agua caliente, pasando por mis boyshorts, por mis caderas y a través de mi piel hasta mis huesos, bajando, bajando, tropezando con el peldaño de madera en el umbral de la casa de tu padrastro.
me alegra haber llevado cinturón.
"porque me hace sentir como un hombre." lo oigo salir con un zumbido medio sensual y mi acento casi ha desaparecido. me siento vibrar como jugo de naranja o un beso de año nuevo. me siento drogada como conduciendo con un cigarrillo muy delgado. me siento cansada como si no hubiese dormido en años y me siento despierto como si fuese el primer día de mi vida. ella está tocando el botón de mis jeans con los que no usaba un cinturón.
"¿te gustaría ser un hombre?"
desearía no estar temblando pero lo estoy. ella está abriendo la cremallera y siento que es tan fuerte que va a despertar a su madre y a su hermano y a su padrastro y a su padre muerto, y todos van a venir y decirme que estoy demonizando a su hija y que voy a ir al infierno y voy a tomar la oportunidad para decirle a su padrastro que lo odio por llevarse el budismo de esa casa, y que aun veo a su esposa rezar con incienso cuando él está en el trabajo y yo estoy viendo películas mientras su hija toma su siesta diaria porque a ella no le gusta dormir sola y esperará a que yo llegue, y que nos vió besándonos en las vacaciones de primavera y me llevó a casa temprano pero no le dijo a mi madre.
"No," digo luego de un momento de consideración. sus delicados y fríos dedos ahora curvados bajo la banda elástica de mi ropa interior, deslizándose arriba y abajo cuidadosamente apreciando la suave curva de mi muy poco tonificado estómago. llena mi cabeza con algún tipo de chasquido o zumbido y siento el ronroneo de querer/necesitar venir como una perla de agua dulce hacia mis dientes, me muerdo la lengua conteniendo un gemido y me doy cuenta de que "no" sabe a cerveza rancia y me replanteo mi respuesta.
"No, yo no... no quiero ser un hombre," afirmo vacilante. ella está en contacto con los rizos suaves, apretó, y luego apretó aun más. "me gusta estar... aquí... me gusta esto. me gusta sentirme como un hombre contigo."
"¿si?" tu palma contra mí. no estoy seguro de lo que haces. tu otra mano se mueve bajo de tí y busca mis pantalones, facilitando deshacerlos de mis caderas, y recuerdo tu comentario sobre mi culo. Creo que intentas que hable sucio, pero solo quiero decirte la verdad, quiero decirte cómo me siento, quiero explicarte cómo se siente llevarse todos los pequeños gemidos que finges para tu novio a quien ves los fines de semana cuando no trabaja y cómo me hace sentir que mis anchos hombros y mis gruesos labios tienen un lugar. me volteo a ver y te encuentro sin delineador, simplemente máscara perfectamente aplicada aun. estás sonriendo y tus ojos están cerrados. deslizas tu dedo bajo el rocío y en un momento soy tuyo, desplegado contra la palma de tu mano en un movimiento constante, suspirando en la calidez de la noche, intentando no hacer un sonido aunque tú quisieras que lo hiciera, pero me asusta pensar que si hago ruido esto se volvería demasiado real y si alguien lo supiera yo intentaría suicidarme porque una pequeña niña china tocando a un otra mitad negra en North Carolina podría llevarme a la muerte de cualquier forma, o hacerla a ella sufrir o herirla de alguna manera, y yo preferiría morir que tenerla sufrir por si quiera un momento.
Casi me concentro en este pensamiento, en el miedo, y mis pensamientos como pasteles se mezclan y los oh por dios de sus vecinos en su porche con sus cercas suficientemente altas, oh por dios pensará ella que soy feo, oh por dios si vamos a ir a escuelas en lados diferentes del país en dos semanas, oh por dios ella está haciendo esto, oh por dios, ella es heterosexual, oh por dios no te detengas, por dios no te detengas, y me muerdo los labios y ella me sostiene y respiro tan fuerte que siento temblores.
En un momento ha sacado la mano de mí, y yo tengo de ella y le estoy poniendo mi abrigo porque no quiero que pase frío y estoy deseando ser un hombre porque cuando hago esto me siento más independiente de ella, como un concepto abstracto conociendo un concepto abstracto, nunca sabiendo cuando detenerse hasta que a alguien le pesa, pero yo la amo y ella es heterosexual y nuestro verano está casi acabado y yo haré esto cada noche hasta que su novio venga el día viernes y me deje volver a recostarme en su cama el domingo por la noche, cuando llegue por detrás como un secreto a minutos de que él se vaya, prohibido comunicarse con ella porque su novio ha dicho que ha pensado que yo era una marimacho, la última vez que él leyó nuestros mensajes de texto hace dos meses cuando aun estabamos en la escuela y solo nos besábamos cuando estábamos borrachos.
eres dulce en cada forma y en todos los sentidos, y cuando me alejo de tu abdomen y veo mis dedos brillar eres hermosa y pálida y sudando y sin limpiar mis manos en mis jeans los que siguen alrededor de mis rodillas, porque no quiero que pienses que veo alguna parte de tí como algo indeseado de ninguna forma. Empujas tu cabello hacia atrás y te acurrucas bajo mi abrigo y yo me acerco y te beso y pongo mis manos en los lados de tu cara y es el segundo jueves antes del último que tendré contigo porque me has dicho que seremos mejores amigos cuando nos mudemos, pero sé que eso es una mentira. me has dicho que nos veremos en vacaciones pero sé que eso es mentira, y me dices que eres heterosexual y que me amas pero eso es una mentira también, pero no sé qué parte es deshonesta.
Nos dormimos en el porche después de arreglar nuestras extremidades perfectamente separadas y nos quedamos como muñecos para que cuando su vegetariana madre se levante a hacer café y salchichas para su padrastro antes de irse no será incómodo. Volvimos a entrar cuando la oímos abrir las ventanas y la puerta de cristal y caer a la cama y tú besas mi mano y la llevas a tu pecho como vamos de vuelta a dormir. Me despierto de nuevo al medio día y me voy sin comer porque sé que tu novio va a volver pronto y no quiero usar platos que luego tendrás que lavar, y en el pórtico te digo que todo va a estar bien pero es una mentira, y cuando estoy caminando a casa pienso en cómo su padrastro le dijo una vez a mi tío que se casó con una familia de orientales y yo lo había escuchado y había escupido en toda su comida.
me digo a mí misma que no te amo pero es una mentira.
viernes, 28 de junio de 2013
Derrota.
A mí misma,
si necesitaras un abrazo, o dos, o tres, te los daría, porque has sido fuerte y estoy orgullosa de lo que has logrado. Estaré contigo siempre, y ya no es como hace un par de años, en el que te negué las puertas a mi corazón o a mi mente, quiero tomarte de la mano y decirte que todo estará bien. Una decisión apresurada te juega en contra, necesitamos tiempo, para reunirnos en el centro del caos, y apretarnos las cabezas una a otra, mantenernos en una pieza, secarnos las lágrimas, juntar las esperanzas y colar los recuerdos, te necesito en una pieza para volver a intentar.
jueves, 11 de abril de 2013
Vida Universitaria: abril cogollos mil.
Creo que sigo amando y odiando la U, y es tan difícil y me hace querer morir porque los profes son sádicos y los niños lindos abundan. Odio la U, odio las preocupaciones y sentirme inútil y tonta por esta jerarquización imbécil que se dio en la primera entrega de notas semi oficiales, en las que no me ha ido precisamente bien, me considero bajo el promedio y generalmente quiero tirarme al piso y llorar y dejar todo y nunca volver porque la universidad es malvada y difícil y me vuelve potencial suicida u oportunista homicida, y quién sabe. Pero amo la U, me gusta el ambiente y la gente, y creo que es sorprendente amar a la gente, pero lo que representa la apertura social y la diversidad cultural y la juventud y ahhh hueás y más hueás y minos ricos y gente bacán y carretes supercool... Y a la hora de poner las cosas en perspectiva, pensar en la gente linda y los amigos que he hecho, lo aprendido y la experiencia, sumado a que tengo la beca, no quiero- ni al menos, por este mes- dejar la carrera. Quiero seguir motivada aunque me vaya mal cada vez que lo intente, quiero seguir intentando y terminar este puto camino -que quizás dure un año, no sé, no sé --- guión abierto...
Hoy Jueves 11 de Marzo fue la primera marcha convocada por la CONFECH, asistí, asistimos como sección, como carrera, como escuela; recorrimos Conce, conocí el amor una y otra vez, reviví esa sensación espectacular del bullicio "popular" -no me gusta mucho esa palabra-. Esa humareda oleada marihuanera, esos gritos fieros y los puños en alto, los pacos culiaos corriendo y sus carros, zorrillo, guanaco y cuncuna, nosotros corriendo y riendo y jugando a la revolución y la igualdad arrancando de las lacrimógenas y mirando la barricada frente a la Perú... Estas cosas me gustan, cosas que quiero, cosas que no quiero, cosas que me asustan, cosas que quiero vivir, vivir, ¡vivir!.
¡Cómo no te voy a querer, si mi corazón es grande yo soy un borracho de la UBB!
viernes, 22 de marzo de 2013
tres años dos días.
Eran las 7:35am, dormí dentro y casi olvidé que había prometido recoger a alguien a quien vi por última vez hace tres años y besé dos días antes de eso.
No pude ponerle un nombre, pero cuando subió al auto junto a mí y cerró la puerta (ruidosamente) el espacio se llenó del olor negativo de su cuerpo, inmediato e intangible, ligado al oxígeno, haciéndolo pesado, y no pude dejar de pensar en esas pequeñas partículas llenándome los pulmones como polvo cada vez que me reía y me comprometía con historias de lugares demasiado lejanos como para relacionarse a mí.
Olía como hierbas colgando en el mercado chino, o té negro remojado o pelos de gato dentro de una chaqueta de cuero, pero del modelo indio, no del ciclista, del tipo que tiene manchas de sangre de animal y tabaco y parece que las costuras estuvieran llenas de polvo, azúcar y tierra desértica. Olía familiar y penetrante, como sudor y el perfume de melón de mi mejor amigo. Cuando bajó la capucha, empapada por la lluvia, otra esencia se apoderó de mí y de pronto supe detalles íntimos sobre usted, como el hecho de que había usado el shampoo de una chica.
Aun no se veía el sol en ningún lado, y la lluvia se había trasladado de una intensa tormenta y usted ya no era el aire, ni su cuestionable elección de desodorante; era todo eléctrico y lo sentí en los huesos, en el hormigueo de mi espalda curvada, como los electrodos que usaba para aliviar el dolor cuando era una adolescente, los electrodos que odiaba porque aun cuando decían que me estaban curando comencé a tener migrañas y en todo lo que pensaba durante esos tratamientos era en moribundo cerebro de Sylvia Plath cuando le ataron esas pequeñas cosas a las sienes y dijeron que no dolería, que la estaba sanando, desenredando todos los cables en su craneo, pero ella llegó a escribir un libro sobre eso y todo lo que yo hice fue pensar en el libro durante diecisiete minutos de incómoda grabación e irme a casa a cuidar del dolor de cabeza.
Tocó mi muslo y pensé que salté con tanta fuerza que me golpeé la cabeza pero en realidad me había cambiado minuciosamente; llevaba unos vaqueros y no me había rasurado esa mañana, y me pregunté si por un momento usted los removería para rozar mis pantorrillas y apreciarles o asquearse por ellas... Y le recuerdo interesado en el feminismo, pero de la manera en que se podía hablar sobre ello con chicos en frente de sus novias, y yo no sé si usted lo entiende de esa manera, pero yo sí entendía que usted acabaría besando a una de las partes involucradas posteriormente y de alguna manera sabía que no serían mis espinosas rodillas.
lunes, 18 de marzo de 2013
Vida Universitaria: marzo mechón.
Soy mechona de Arquitectura en la Universidad del Bío Bío hace casi tres semanas, y no es que me creo el cuento a cagarse, pero nunca había enfrentado un desafío como este y creo que es necesario que quede aquí escrito. Ya pasó el mechoneo, apadrinamiento, carrete mechón, y la primera vereda. Aun llevo más de dos años invicta sin tomar, así que por suerte no me intoxiqué de nada. He trabajado mucho, justo ahora debería estar leyendo Los Ojos De La Piel porque acabo de terminar mi tercer tirada de 14 croquis pero no entiendo muy bien cómo darles características... Creo firmemente que algo de dignidad me debo y es por eso que me exijo, y sobre todo aquí, cuando estoy enfrentada a mí misma sin piedad.
Cabe mencionar que me sé los nombres de todos mis compañeros, y a mi compañero favorito ya me lo comí, en el carrete mechón... No me arrepiento y no me quiero pasar rollos, prefiero no pensar, sigue siendo mi favorito; uno de los, sino el único, hombre más interesante que he conocido en el último periodo de aventuras de mi vida -aparte de mis profes-. Hemos hablado de la vida y si aun me falta mucho por conocer, sé que hay tiempo. Esto no va donde generalmente va -confío-. También confío en que lograré hacer el trabajo de Composición y aprobar Matemáticas, pero tanta confianza en verdad es mucho bla-bla.
Me gusta la U, aunque me estresa un poco y me frustra, aumenta las chances de un colapso mental y por supuesto cáncer pulmonar. Me confunde, no a nivel sexual -por suerte- pero tengo esperanzas en mí misma y en que si colapso, doy un paso atrás... Sé que si eso pasa no me voy a perdonar jamás... No quiero que pasen las mismas cosas. Estoy bien, y quizás, de aquí a invierno ya no tome pastillas.
Dedos cruzados.
De una u otra forma me siento un poco hueca, muchos de mis compañeros deben querer esto mucho más que yo, deben tener las herramientas, facilidades y sobre todo las ganas.
Si yo pudiese cambiar quien soy, quisiera ser una de esas personas con sueños, aquellas que saben bien qué quieren, algo simple y sólido como una familia, ambiciones como un trabajo que amen, un sueño cualquiera; yo no tengo ninguno. Me gustaría ser una de esas personas apasionadas, las cuales viven cada momento llenando su alma de vida, como yo papel de palabras, quisiera ser una de esas personas que se apasionan hasta lograr éxito en lo que sea que amen. Si hubiese podido elegir, me gustaría ser de esas personas sociables, que hablan con todos y sutilmente nunca dicen nada de sí mismos, y nadie está demasiado atento como para notar nada, hasta que pille su mirada de reojo, y ahí… ahí no pase nada, porque no aspiran a ser diferentes, aspiran a ser mejores, por ellos, por sus sueños, sus ambiciones y pasiones. y si yo pudiera, si estuviera segura, quisiera tener alguno…
Ese párrafo lo escribí en la tarde, creo que estaba un poco estresada porque siempre hay gente mejor que yo, no me creo el hoyo pero creo en mí, de una forma u otra. No sé realmente cual es el punto, quería descargar algunas cosas en estos párrafos, y ahora siento que voy a morir de sueño y rabia... Espero de aquí a unos meses, probar de nuevo el alcohol y conocer la marihuana.
Posdata: Soy una inconsistencia, lo sé.
jueves, 28 de febrero de 2013
en una micro.
Yo vivo entre playas y mares, entre bosques, montañas y edificios; mi corazón es rojo aun cuando mis pies son fríos. De barco en barco me muevo, hago recuerdos en cada puerto, en cada bahía violenta hay una piedra serena, y en esa piedra me siento yo a pensar.
Pienso en la Violeta, pienso en Daniel y Manuel, pienso en mis difuntos, muertos tan jóvenes, muertos en el fuerte, en las batallas, en las playas. Pienso en prisioneros y soñadores de libertad, y desde mi piedra veo islas en horizontes lejanos, nubes grises y dedos como llovizna que buscan apagar el cielo en llamas.
Yo vivo entre carreteras y a veces también muero.
Yo sueño y a veces despierto, y lucho por soñar de nuevo.
Yo veo a mis difuntos, sueño con estar con ellos, yo pongo mis pensamientos, cruzo el agua, cruzo el pueblo; las manos en los bolsillos, la mirada medio apagada, la guagua que rompe en llanto y la esperanza que lleva el pobre al hombro por la mañana.
Tú miras, tú ves, tú creces, tú me ves. Y yo te miro de vuelta, pero no te veo, te veo bien lejos. Y ellos miran del alto nuestros talones rajaos. Y el estudiante pregunta si existe trasfondo en esta vida. El ciego quiere ver vida y el mudo pone el grito en el cielo. Te veo, te miro, te veo crecer, te veo luchar, combatir. Con las manos en el fuego, con los pies en el barro. Te veo en la bahía, también te veo en el faro, te veo de día, te veo de noche, te veo recitar versos, te veo libre y segura, te veo vivir más allá del muerto.
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