Fue en marcha del invierno que cumplí diecinueve.
Compré un bote de pastillas que pensé necesitar, y escribí una carta a mi familia diciendo no es tu culpa, últimamente siento que no pertenezco, que esta tierra no fue hecha para que yo caminara en ella, y escucho la música e imagino a mi abuela, bebiendo sola, en el eco silencioso mirando las flores.
Me siento donde estaría ella, mirando las mismas flores marchitar, y me averguenzo de su noble honestidad. Me gustaría ser recordada con una sonrisa en la cara, no este puto desastre que ha tomado su lugar. Por favor perdona lo que he hecho, pero es imposible que te mantengas enojada con la puesta de sol, porque todos nos cansamos, digo, eventualmente. No queda más que dormir.
Pero llegó la primavera con sus persuasivos rayos de sol, así que decidí darme algunos días más. Y mi salvación llegó, simplemente de pronto, cuando hablaste claramente: "Claro que es tu decisión, pero para que lo sepas, si decides irte, te seguiré pronto".
Escribí esto para un bebé que aun no ha nacido, y no estoy segura de que alguna vez lo haga, espero que el vientre no sea demasiado tibio, porque aquí fuera hace frío, y sería una gran sorpresa al respirar este aire, al descubrir la pérdida.
Me gustaría hacer algunos cambios antes de que llegues, así cuando tus nuevos ojos conozcan os míos no vean mentiras, sino simplemente amor. Solo amor.
Me gustaría hacer algunos cambios antes de que llegues, así cuando tus nuevos ojos conozcan os míos no vean mentiras, sino simplemente amor. Solo amor.
Seré puro. No, lo juro, seré puro. Como la nieve. Como el oro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario