lunes, 25 de noviembre de 2013

en realidad no sé

Hace dos entradas (que suena menos que hace seis meses) no me he sentado a escribir nada más que ficciones tontas, ficciones que sí, me hacen feliz, a veces, de noche, al escuchar ciertas canciones o cuando el viaje en micro es muy largo. No extraño encontrarme con mi blog pero con mi cerebro, no extraño encontrarme con recuerdos, extraño encontrarme a mí misma en el puro auto dialogo que si tuviera más ego diría que es mi mejor característica, que mi mejor característica no se puede ver, aunque en estos seis meses me he dedicado a correr, comer bien, pensar en las decisiones saludables, tomar más agua y levantar pesas. Quiero pensar que ha sido un buen año que va por su penúltima vuelta, que ha sido fácil, y quiero recordar, cuando me encuentre mirando hacia arriba en Diciembre 31, que valgo porque soy.
Creo que es hora de dar por terminada una ficción importante, en la que te quiero aunque me mientes porque eres una luz en el túnel de mi vida pobrefome y angustiada, en la que sueño con el día que nos vemos cara a cara y nos amamos y vivimos felices por siempre porque esa es la única forma en la que funciona la ficción. Creo que es hora de que deje ir este sueño tonto y me diga a mi misma que en serio tengo hasta las veinticinco para participar en la hueá de working holiday y que me la puedo, me la puedo, me la puedo, aunque de aquí a seis años sea, me la puedo, porque soy fuerte, no porque levanto pesas de cinco kilos en cada mano, no porque me levanto a las siete el día domingo para ir a trabajar, no porque me levanto a las cinco un día de semana para ir a correr con mi viejo. 

Creo que me ha hecho bien crecer y pasar por todo lo que pasó, creo que este año (lo que llevo teniendo 19) me he asegurado de vivir el doble, no para hacer como que no me acuerdo de cuando cumplí 17 porque me enfermé grave y me patearon después de desvirginarme y jurarme amor, sino porque no quiero volver a arrepentirme. Y no sé si más adelante me vaya a arrepentir de pasarme tantos días sin dormir y sin poner más atención a mis proyectos como fugaz estudiante de arquitectura, no sé si me vaya a arrepentir de darle mi cariño y mi confianza, y aunque definitivamente no creo que me arrepintiera luego de pegarme un viajecito de 20 horas para culiar y ver bandas en vivo; solo no quiero arrepentirme de no vivir por mí, porque soy.

 No sé. Al final, creo que pienso (no estoy segura) que darle fin a esto es lo más sano, por lo menos para seguir mi vida pobrefome como lo he hecho hasta ahora, con menos necesidad de tener excusas y razones e historias fantásticas cada fin de semana, porque me gusta mi vida simplefome, para no decir que me gusta pabre (no me voy a adentrar en el tema solo que estos últimos han sido meses difíciles, no me gusta hablar de esto, debe ser normal).

Segundo intento de conclusión: Creo (convicción) que cada vez va a dejar de importarme un poquito más, y al final creo (no mucha convicción) que eso es bueno, y que cuando inevitablemente vayas a volver a decirme cosas bonitas voy a tener que decirme que ya no quiero esto. Que me cansa el hecho de que vive en mi mente, que me agota el hecho de que vivo porque está en el incierto futuro. Que quizás aun quiero culiar, pero no estoy segura que después de eso le jure amor. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario