"nO FUMES, NO ES BUENO PARA TÍ."
TE SIENTO fruncir el ceño en mi brazo e imagino tus almendrados ojos arrugarse con esfuerzo, tus dientes, sensibles al hielo y a las cosas dulces, frotándose contra la gruesa chaqueta de algodón y respondes con otra humada que sale al abrir la boca. comienzo a preguntarme si quema pequeños agujeros la ceniza aun roja que sin duda torpemente estás derramando en ella, dejando tu marca como atizadores rojo vivo, como marcándome tuyo tal que cuando me pierda la gente pueda llevarme de vuelta a tu casa. me irrita. yo no te pertenezco.
"me gustas aunque fumes," dejo escapar en voz alta. te remueves de pronto como en mi contra. me siento cálida y fría al mismo tiempo. sé que mis palabras no tienen sentido, ya que intentaba responder a mis propios pensamientos, pero tú a menudo lees mi mente porque eres Géminis y eres más inteligente que yo y no cuestionas la corriente de conciencia que sigue a mis pensamientos. y esta vez no es diferente.
"me gustas a pesar de tu culo enorme" dijiste de una manera suave, de una manera ni feliz ni triste o enojada o nada en absoluto además de un toque de acento me-mudé-aquí-desde-la-costa-este-cuando-era-muy-joven. no pude decir si estabas siendo sarcástica o no e intenté no dejar que mis sentimientos fuesen lastimados. tus brazos formaron un lazo al rededor de mí como un anillo de margaritas y me sentí atrapada y protegida: un anillo de hongos de hadas, perdido en el tiempo. me digo a mí misma que tu nunca dices nada para herirme pero sé que es una mentira, tú sientes mi malestar. pequeña hada Géminis.
"¿qué te gusta de mí?"
mi brazo está bajo tu cabeza mientras escarbas en mi costado. tengo los dedos en en la parte posterior de tu sudadera, contra tu camiseta, sobre tu sujetador, hasta los broches. no quiero quitarlo, solo quiero estar mucho más cerca de tu piel, cubierta bajo la suave tela de american apparel o alguna otra tienda de mierda en la que compras porque es USA-made. compraste un par de pantalones cortos de montar allí cuando estuviste de visita en tu casa en nueva york, hechos de alguna extraña mezcla sintética que ni siquiera podía pronunciar el verano pasado y cuando te inclinaste pude ver el borde de tus bragas así que dejé de quejarme del hecho de que comprabas allí tan a menudo. pienso en el día que los usaste en un día soleado sin medias y podía ver el patrón débil del cordón debajo y mi boca se movió antes de que pudiera detenerla.
"me gusta hacer que te corras." digo suavemente. la mitad de tu delineador se ha ido ya, debe ser que se transfirió a mi abrigo, otra marca, otro método, estás frotándote la cara dormitada contra mí y creo que intentas no reírte, pero probablemente no.
"¿por qué?"
estoy avergonzada, pero tú no, estás tocando el cinturón de mis jeans. puedo sentir tu tacto derretirlo, filtrándose a través de cada fibra como agua caliente, pasando por mis boyshorts, por mis caderas y a través de mi piel hasta mis huesos, bajando, bajando, tropezando con el peldaño de madera en el umbral de la casa de tu padrastro.
me alegra haber llevado cinturón.
"porque me hace sentir como un hombre." lo oigo salir con un zumbido medio sensual y mi acento casi ha desaparecido. me siento vibrar como jugo de naranja o un beso de año nuevo. me siento drogada como conduciendo con un cigarrillo muy delgado. me siento cansada como si no hubiese dormido en años y me siento despierto como si fuese el primer día de mi vida. ella está tocando el botón de mis jeans con los que no usaba un cinturón.
"¿te gustaría ser un hombre?"
desearía no estar temblando pero lo estoy. ella está abriendo la cremallera y siento que es tan fuerte que va a despertar a su madre y a su hermano y a su padrastro y a su padre muerto, y todos van a venir y decirme que estoy demonizando a su hija y que voy a ir al infierno y voy a tomar la oportunidad para decirle a su padrastro que lo odio por llevarse el budismo de esa casa, y que aun veo a su esposa rezar con incienso cuando él está en el trabajo y yo estoy viendo películas mientras su hija toma su siesta diaria porque a ella no le gusta dormir sola y esperará a que yo llegue, y que nos vió besándonos en las vacaciones de primavera y me llevó a casa temprano pero no le dijo a mi madre.
"No," digo luego de un momento de consideración. sus delicados y fríos dedos ahora curvados bajo la banda elástica de mi ropa interior, deslizándose arriba y abajo cuidadosamente apreciando la suave curva de mi muy poco tonificado estómago. llena mi cabeza con algún tipo de chasquido o zumbido y siento el ronroneo de querer/necesitar venir como una perla de agua dulce hacia mis dientes, me muerdo la lengua conteniendo un gemido y me doy cuenta de que "no" sabe a cerveza rancia y me replanteo mi respuesta.
"No, yo no... no quiero ser un hombre," afirmo vacilante. ella está en contacto con los rizos suaves, apretó, y luego apretó aun más. "me gusta estar... aquí... me gusta esto. me gusta sentirme como un hombre contigo."
"¿si?" tu palma contra mí. no estoy seguro de lo que haces. tu otra mano se mueve bajo de tí y busca mis pantalones, facilitando deshacerlos de mis caderas, y recuerdo tu comentario sobre mi culo. Creo que intentas que hable sucio, pero solo quiero decirte la verdad, quiero decirte cómo me siento, quiero explicarte cómo se siente llevarse todos los pequeños gemidos que finges para tu novio a quien ves los fines de semana cuando no trabaja y cómo me hace sentir que mis anchos hombros y mis gruesos labios tienen un lugar. me volteo a ver y te encuentro sin delineador, simplemente máscara perfectamente aplicada aun. estás sonriendo y tus ojos están cerrados. deslizas tu dedo bajo el rocío y en un momento soy tuyo, desplegado contra la palma de tu mano en un movimiento constante, suspirando en la calidez de la noche, intentando no hacer un sonido aunque tú quisieras que lo hiciera, pero me asusta pensar que si hago ruido esto se volvería demasiado real y si alguien lo supiera yo intentaría suicidarme porque una pequeña niña china tocando a un otra mitad negra en North Carolina podría llevarme a la muerte de cualquier forma, o hacerla a ella sufrir o herirla de alguna manera, y yo preferiría morir que tenerla sufrir por si quiera un momento.
Casi me concentro en este pensamiento, en el miedo, y mis pensamientos como pasteles se mezclan y los oh por dios de sus vecinos en su porche con sus cercas suficientemente altas, oh por dios pensará ella que soy feo, oh por dios si vamos a ir a escuelas en lados diferentes del país en dos semanas, oh por dios ella está haciendo esto, oh por dios, ella es heterosexual, oh por dios no te detengas, por dios no te detengas, y me muerdo los labios y ella me sostiene y respiro tan fuerte que siento temblores.
En un momento ha sacado la mano de mí, y yo tengo de ella y le estoy poniendo mi abrigo porque no quiero que pase frío y estoy deseando ser un hombre porque cuando hago esto me siento más independiente de ella, como un concepto abstracto conociendo un concepto abstracto, nunca sabiendo cuando detenerse hasta que a alguien le pesa, pero yo la amo y ella es heterosexual y nuestro verano está casi acabado y yo haré esto cada noche hasta que su novio venga el día viernes y me deje volver a recostarme en su cama el domingo por la noche, cuando llegue por detrás como un secreto a minutos de que él se vaya, prohibido comunicarse con ella porque su novio ha dicho que ha pensado que yo era una marimacho, la última vez que él leyó nuestros mensajes de texto hace dos meses cuando aun estabamos en la escuela y solo nos besábamos cuando estábamos borrachos.
eres dulce en cada forma y en todos los sentidos, y cuando me alejo de tu abdomen y veo mis dedos brillar eres hermosa y pálida y sudando y sin limpiar mis manos en mis jeans los que siguen alrededor de mis rodillas, porque no quiero que pienses que veo alguna parte de tí como algo indeseado de ninguna forma. Empujas tu cabello hacia atrás y te acurrucas bajo mi abrigo y yo me acerco y te beso y pongo mis manos en los lados de tu cara y es el segundo jueves antes del último que tendré contigo porque me has dicho que seremos mejores amigos cuando nos mudemos, pero sé que eso es una mentira. me has dicho que nos veremos en vacaciones pero sé que eso es mentira, y me dices que eres heterosexual y que me amas pero eso es una mentira también, pero no sé qué parte es deshonesta.
Nos dormimos en el porche después de arreglar nuestras extremidades perfectamente separadas y nos quedamos como muñecos para que cuando su vegetariana madre se levante a hacer café y salchichas para su padrastro antes de irse no será incómodo. Volvimos a entrar cuando la oímos abrir las ventanas y la puerta de cristal y caer a la cama y tú besas mi mano y la llevas a tu pecho como vamos de vuelta a dormir. Me despierto de nuevo al medio día y me voy sin comer porque sé que tu novio va a volver pronto y no quiero usar platos que luego tendrás que lavar, y en el pórtico te digo que todo va a estar bien pero es una mentira, y cuando estoy caminando a casa pienso en cómo su padrastro le dijo una vez a mi tío que se casó con una familia de orientales y yo lo había escuchado y había escupido en toda su comida.
me digo a mí misma que no te amo pero es una mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario