Nunca tuve problemas con las parejas, me gustan las parejas, o por lo menos no me molestan: me gusta rodearme de amor, no me hace sentir sola, me hace sentir feliz porque en el presente soy optimista la mayoría de las veces.
Estamos en el sillón, estás junto a mí, tu pensión es igual a todas las otras pensiones, estoy chata de andar en pensiones, si no es el Depa estoy incómoda y me quiero ir.
Sacaste la hierba y te dije que no porque no te tengo confianza, subiste la música y no me gusta, tú y yo no somos pareja porque tú quieres a alguien y yo también, y ninguno de esos dos está en la pensión con nosotros. Pienso que he estado en demasiadas pensiones, pienso que no quiero hablar, que no quiero pensar, te doy un beso y tienes la boca seca, creo fragmentos y cierro los ojos, no te quiero ver, no te quiero pensar, no lo voy a hacer porque a mí no me importas; estoy pensando en cuando sea pareja: su casa es grande, su cama es grande, su baño es grande, su ducha es grande, su patio es grande, el sillón de abajo es grande y ahí lo quiero yo, en todas partes. Abro los ojos y no hay nada, no hay cama grande ni hay amor, estoy acostada al lado suyo pero no me importa, estoy pensando en él, siempre estoy pensando en él, no es la primera vez que pienso en él mientras me están culiando. Sonrío, tomas mi sonrisa como aprobación, "viene mi amigo" dices, "ya, ¿y?", te ríes: me molesta tu risa, me molesta tu cara, me molestan tus manos, me molestan tus uñas, me molesta tu pelo, me molesta tu cuerpo. Busco mi ropa, me amarro el pelo, no sé si sabes lo que pasó en el pasado o te sientes lo suficientemente optimista, no me importa, lo que pienses no me importa. Te miro, me miras, tus ojos no son los suyos, tus manos no son las suyas, y a mí no me gustas tú y tampoco me gustan los tríos.
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