De vez
en cuando pienso, se da como errores o ilusiones y delirios y sueños
inalcanzables, soñados ya demasiadas veces, quizás. Pocas veces siento la
necesidad de decir adiós como se da como ahora, pero es que tengo es que todo
lo viví no se lo doy a nadie, todo lo que sentí mejor ni te lo cuento. Así lo
quise, no quise que te fueras, disparos al vacío, quiero que me devuelvan lo
mío. Me acurrucaste, no quise que te fueras, me preguntaste, me enredaste, te
burlaste y ,e enredaste, te preocupaste y me enredaste. No quise que te fueras
pero me mataste. Las cosas no se dan bien y el optimismo es
desesperanzador.
Todo acaba, y vuelve a comenzar, hemos cambiado de papeles y
sólo quiero decir que estoy aquí, esperando para abrazarte y decirte de corazón
que todo va a estar bien, aguanta, estoy aquí, justo aquí. Para luchar, para
caer y levantarme las suficientes veces, cuantas sea necesaria. No olvides que
la gente cambia, que nadie es perfecto, que no todos podemos sonreír siempre,
que hay veces en que las lágrimas corren aunque intentemos reprimirlas.
Nos vamos a levantar, porque si tu alma tiene frío te voy a abrigar
con la mía, y a avanzar más allá del fin del mundo. No vamos a desistir, para
ver caras desafortunadas desde lo alto, felices, erróneas, infelices,
solitarias. Te quiero tanto en mi vida, que me has robado, sin saberlo, y no
sabes cómo te veo, no puedo tenerte de la forma en que me tienes, pero te
prometo que no vamos a desistir. Y equivocados, y apaleados por el peso del
mundo, te voy a robar mil abrazos, para evitar llorar la soledad, para que
sepas que voy a estar ahí, solamente, para significar algo más. Si te interesa,
en absoluto, te ofrezco quedarme cerca por el tiempo que quieras, te ofrezco
con sinceridad inseguridad y sonrisas incómodas, que dan todo lo que tienen.
Prometo que voy a alumbrar los días y a ofrecerte mi mano si quieres sostenerla,
y a dedicarte el tiempo que mereces, para ser princesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario